Invitadas de lujo en Razones para un encuentro

Por Sara Portuondo Suaznabar

Teresita Gómez Vallejo y Katiuska Blanco Castiñeira (fotos archivo de Librínsula)

La Sala de Referencias “Leonor Pérez Cabrera” realizó el 16 de octubre su actividad  Razones para un encuentro, con el tema: Mujer, saber y poder: grandes escritoras cubanas. En esta ocasión se dedicó a la Jornada por la Cultura Cubana y al 116  Aniversario de la fundación de la Biblioteca Nacional “José  Martí”.

Para el desarrollo de este espacio resultó un gran privilegio contar con la presencia de dos notables mujeres de nuestra cultura: Katiuska Blanco Castiñeira y Teresita Gómez Vallejo. Esta última –exponente de las artes visuales y escritora -, se presentó al público haciendo referencia a sus primeras obras, dentro de las cuales se encuentran las dedicadas a las enseñanza, ya que también la educación artística forma parte de su diverso ejercicio profesional. De manera jocosa se refirió a su premio Gitana Tropical, haciendo mención a otras obras de su autoría. Expresó que los creadores deben escribir para los jóvenes. Hizo mención a  Raúl Ferrer como profesor y reconoció el valor de la poetisa Carilda Oliver Labra. Por último citó su novela Hombres de palabra la cual se refiere a 400 años de novela. Con gran halago expresó lo bien que la hacía sentir la Biblioteca Nacional y en especial en la Sala de Referencias.

Con la espontaneidad, gentileza y ternura que la caracteriza intervino Katiuska Blanco, la cual hizo mención a todas las escritoras invitadas y de manera muy especial se refirió a la actividad en general. Habló del proyecto que en este momento la ocupa. Señaló que la importancia del trabajo con los jóvenes acerca de la Historia de Cuba; además que para escribir de este tema hay que sentirlo. Narró cómo escribió sobre Perucho Figueredo, y sobre la forma que introdujo el tema, con lo cual logró atrapar la atención del lector. Expresó que cuando le preguntan que si es escritora o periodista respondió que no se define en ninguna de las dos categorías.

Se refirió a la Biblioteca como un camino a la vida, con emotivos sentimientos de gratitud hizo alusión al trabajo de los bibliotecarios y muy en especial el de los referencistas.