Descripción: D:\Trabajo\Dpto. Publicaciones\Revista Librínsula\Calendario Editorial\2017\Noviembre\Entrevistas\Entrevista 2\IMG_2790.JPGEntrevista a Inés Baró: el arte de vivir ligada a la preservación documental.

Por Yorlis Delgado López

 

Inés Baró Valle, nació en la cuidad de Santi Espíritus en 1945. Hoy, es en esencia, una de las grandes mujeres cubanas que han dedicado su vida a la preservación documental. Empezó a laborar en el Archivo Nacional en 1970 y uno sus principales méritos es el hecho de contar en su hoja de servicios  con más cuarenta años y único centro laboral. Es técnico en restauración de documentos en soporte papel y recibió varios cursos en Cuba y en el extranjero, entre ellos cabe destacar los recibidos en España, Estados Unidos y la antigua URSS. Es miembro de la junta directiva de la Sociedad Cubana de Ciencias de la Información, profesora de la Red de Archivos Históricos, la carrera de Información de la Universidad de La Habana, restauración de la Universidad de las Artes y Gestión Documental de la enseñanza técnico profesional. Una persona sencilla, estricta al habla pero con un amor indisolublemente ligado con su vida Ciencias de la Información.

−Inés, llevas más de cuarenta años vinculada a la restauración de documentos. ¿Cómo recuerdas tus primeros pasos por esta entidad?

Estudiaba por la noche en el Instituto de La Habana. Las compañeras Aida Amaro, Nely Rodríguez y yo éramos alumnas ayudantes del Profesor Mario Averoff que impartía la asignatura de Historia, además archivero del Archivo Nacional (Arnac). Un día, el profesor, nos dijo le acaban de nombrar Director del Arnac, y nos comentó las cosas que iba empezar hacer en función de rejuvenecer el personal… entonces fue la primera vez que lo  visitamos… la primera impresión fue que era un trabajo de viejos… porque todos los trabajadores que nos presentaron ese día, eran a primera vista, muy mayores (después nos enteramos que el promedio era como de 50 años), pero parecían más viejos por la forma de vestirse. .. Casi todos los hombres con saco o camisas de mangas largas… Al tiempo nos dimos cuenta que estábamos equivocadas. Cuando empezamos a frecuentar las salas del Arnac, nos  deslumbraron al observar los valiosos documentos, inéditos y luego tuve la maravillosa oportunidad de trabajar en el Laboratorio de Restauración. Por ello, todos los días, agradezco al Profesor Mario Averhoff por darnos la oportunidad de participar en el maravilloso mundo de la restauración de documentos patrimoniales. ES UN PRIVILEGIO

− ¿Cuál consideras que el documento que has restaurado más importante para la historia de Cuba?

Hemos, porque trabajamos en equipo, salvado muchos documentos importantes, tanto impresos como manuscritos, entre ellos parte de la Escribanía de Regueira del Siglo XVI, la Correspondencia del Generalísimo Máximo Gómez, el Epistolario de José Antonio Saco,  también el Archivo Epistolar del Mayor General Serafín Sánchez, o los albúmenes de Caricaturas de Conrado Massaguer, también El Libro de Cuba editado en el año del Centenario de nuestro Apóstol, y otros. Todos son importantes porque forman parte del patrimonio documental de Cuba, pero ahora mismo, parece ser que el proceso de restauración de la Constitución de Jimaguayú, recién terminado, es el que me tiene más motivada.

−Después de varios años esperando tuviste la noticia de que TREA  una editorial española había publicado tu libro. “La gestión sostenible de un laboratorio de restauración: El Archivo Nacional de Cuba”,  es el título. ¿Cuáles son las satisfacciones que este libro ha traído a tu vida?

No es un secreto para nadie que no soy escritora, ni científica,  ni historiadora, simplemente soy RESTAURADORA DE DOCUMENTOS EN SOPORTE DE PAPEL. Pero me considero privilegiada que especialistas de una  Editorial  tan prestigiosa como TREA me propusieran el título y que aceptaran lo que escribí y aprobaran su publicación. Después  recibir el reconocimiento de colegas de nuestro país, y del extranjero. Para mí lo más  importante fue comprobar la alegría de mi Laboratorio, porque todas se sienten parte de esta modesta publicación, no es falta de modestia, pero me siento muy satisfecha, satisfecha con la sorprendente publicación de ese libro.

−Como miembro la Junta Directiva de la Sociedad Cubana de la Ciencias de la Información ¿cómo crees que influye la disciplina en las buenas prácticas de los profesionales de la información?

Si, la disciplina conjuntamente con la responsabilidad y el sentido de pertenencia  influye en todas las esferas, y en particular  en nuestra actividad la Información Documental contribuye en dos sentidos: contribuye  en  la Conservación de los originales y en diseminar la información de la Memoria Histórica  Patrimonial.

−¿Cuál consideras que el principal merito profesional de Inés Baro luego de más de cuarenta años trabajando ininterrumpidamente en una unidad de información? ¿Cómo quisieras ser recordada en el futuro?

En este 2017 muchos colegas se sorprenden al saber que aún trabajo, y que sigo siendo la Secretaria del Núcleo por más de 20 años, pero más cuando comprueban que continuo en el mismo laboratorio, y que lo que más disfruto ahora es participar en la formación técnica trasmitiendo las experiencias a las nuevas generaciones que serán los que continuarán salvando los  documentos  patrimoniales. Creo que  durante algunos años me recordarán como la Restauradora  pero creo que me gustaría ser recordada como me decía la Coralia Alonso,  la Maestra  de la Conservación Curativa /Restauración del ARNAC.     

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Homenaje de la Ministra de Citma a los trabajadores con más de cuarenta años de labor ininterrumpida en el Archivo Nacional en ocasión del 175 aniversario de la organización. Inés Baró al centro.