Tres obras de una gran artista: Teresita Gómez Vallejo

Por Mirta Pujol

“Hombres de palabra”, “Por un Beso” y “Mariela y los Guácharos”, tres obras  que cruzan fronteras por Iberoamérica, agotadas en su primera edición son mérito de la escritora y artista plástica Teresita Gómez Vallejo, reconocida y galardonada en Cuba y el extranjero por sus maravillosas obras no sólo en la plástica, sino en la literatura infantil, juvenil y para adultos, fueron recientemente homenajeadas en la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí.

De suma importancia a estas creaciones fueron las críticas valorativas hechas por el investigador, periodista, escritor, prologuista, crítico literario, promotor cultural y profesor de la Universidad de la Habana Fernando Rodríguez Sosa, y  también por Enrique Pérez Díaz, periodista, escritor, editor, poeta,  investigador y hoy director del Observatorio del Instituto Cubano del Libro, en el 2014 fue jurando internacional del premio Hans Christian Andersen  (Nobel de la literatura infantil).

Fernando Rodríguez Sosa comentó acerca de la extensa obra literaria de Teresita  que incluye títulos  con grandes premios en la parte infantil como La Edad de Oro. Dentro de su  vida profesional refirió la experiencia acumulada en el mundo de la plástica, escultora, ceramista que ha logrado realizar exposiciones con retrospectivas  en el campo de la cultura, de la cerámica, de la escultura. Dedicada también a la labor empresarial, tuvo la idea de crear cooperativa, crea “Entorno” para reestructurar la cerámica, escultura y las necesidades de las personas en su obra.

Enrique Pérez Díaz destacó acerca la visión cultural y posición ecuménica de la artista, quien gusta fomentar espacios donde haya creación artística. Se contaron algunas anécdotas sobre sus primeros cuentos, publicaciones agotadas como el cuento de la Sierra, publicado en formato minilibro y agotado en la feria del libro, otro libro muy vendido fue Novela de amor, tiene un gran registro de escritura, y la autora manifiesta la misma inquietud que se mueve su persona.

La autora ofreció sus agradecimientos y se autodefinió como una unidad indivisible entre la literatura y la plástica. Al hacer referencia a sus tres obras dijo: “En  Mariela y los Guácharos, lo hice con la visión de Venezuela, obtuvimos experiencias que enriquecen al escritor estuvimos en las tribus, es la historia de una naturalista venezolana que se pierde en las selvas de la cuenca  del río Orinoco.  El libro Por un Beso, es una novela que  impactó a la gente joven, me gusta mucho ir a España, están las costumbres de mis abuelos, trata los atavismos convencionales y Hombre de palabra, es importante este libro, nos plantea que hay matices, no todo es negro ni blanco, cómo se enfocan los problemas, el hombre que se defiende él mismo, cómo  logra las metas para llegar a lo que se propone, eso está presente en mi obra”.

Se refirió a Treinta días maravillosos, dirigida a la juventud, el mundo de los niños es muy recompensado, lo mandó a premio; su primer libro obtuvo el premio La Edad de oro, siendo un detonador para saber que podía escribir. La edad de 8 a 12 años es la que más le gusta trabajar, siente que tiene energía y fuerzas para seguir adelante y dejar a sus lectores lo mejor de su sabia literaria.