Félix Varela: identidad y humanismo cubano

Por Yirian García de la Torre

“Cuando la patria peligra y la indolencia sensible de unos y la execrable perfidia de otros hace que el pueblo duerma, y vaya aproximándose a pasos gigantescos a un precipicio, ¿es imprudente levantar la voz y advertir el peligro? Esa podrá ser la prudencia de los débiles. Mi corazón la desconoce”(1), diría Félix Varela Morales, un cubano maestro – un maestro cubano en la excelencia de educar para pensar a Cuba.

Nacido en La Habana, Cuba, un 20 de noviembre de 1788, fallece en San Agustín, Florida, Estados Unidos el 25 de febrero de 1853. Fue de una vida fructífera, la de sembrar la enseñanza de estudiar y el orgullo de las ideas propias a discípulos de varias generaciones. El Padre Varela, es considerado uno de los forjadores de la nación cubana; sacerdote, escritor, filósofo y político cubano; con un cardinal desempeño en la vida intelectual, política y religiosa en el país, durante la primera mitad del siglo XIX.

De su devenir creador rememora la publicación “El legado del Padre Varela”, cuya autoría es de la habanera, pedagoga, historiadora, psicóloga y guionista de televisión; la licenciada Perla Cartaya Cotta, como obra resultado de investigación para poner al servicio de estudiosos e interesados, un tesoro de quien fuera maestro de José de la Luz y Caballero, Domingo del Monte, e igual maestro y amigo de José Antonio Saco.

Pensarse Cuba es la obra de Varela, a sabiendas de la necesidad de un país propio, con sus luchas y desvelos, regeneró diversos caminos de estudio, en múltiples escenarios, avalados por sus propios discípulos, en la continuidad de su pensamiento.

La investigación documental del ideario pedagógico del Padre Varela no solo indaga en la vida del maestro, sino que enmienda errores de anteriores investigaciones, rescata y divulga el legado, sin agotar el tema, pues la autora encuentra siempre caminos nuevos aun no descubiertos e ideas frescas para transmitir al magisterio cubano y latinoamericano.

Por su parte - desde 1981 - el gobierno de la República de Cuba crea la Orden Félix Varela, la más alta distinción otorgada a cubanos y extranjeros, además de colectivos culturales en reconocimiento a aportes extraordinarios realizados a favor de los valores imperecederos de la cultura nacional y universal.

Biografía abreviada

Félix Francisco José María de la Concepción Varela y Morales, hijo de Don Francisco Varela y Pérez, español, Capitán del Regimiento Fijo de La Habana y Doña María Josefa Morales y Medina, santiaguera, ama de casa; fue el tercero de tres hermanos.

A los 3 años, fallece su madre y crece bajo el cuidado del abuelo, cuya pre-eminencia en el hogar, era ya tradicional. “Con su abuelo Don Bartolomé viaja a San Agustín de la Florida (…)  inicia sus estudios primarios en los que le enseñan latín, gramática y violín. Regresa a La Habana para sus estudios secundarios. A los 14 años, muerto su padre, (…) Comienza sus estudios en Real y Conciliar Colegio Seminario San Carlos y San Ambrosio de La Habana destacándose por su vocación seminarista. Al mismo tiempo comienza a estudiar en la Universidad de La Habana y a los 19 años, debido a su empeño, recibe cátedras de sus propios profesores.”(2),

A los 23 años es ordenado sacerdote en la Catedral de La HabanaObispo Espada y el 21 de diciembre de 1811 (…)(3) , a los veinticuatro es nombrado profesor de Filosofía, Física y Ética en el seminario habanero. Allí prepara el primer laboratorio de Física y Química del país otorgándole una importancia capital a los métodos de aprendizaje, con sistemas innovadores para su época.

José de la Luz y Caballero dijo una vez de su maestro: «Mientras se piense en Cuba, se pensara con respeto y veneración en aquel que nos enseñó a pensar».(4) Varela unió ciencia y conciencia.

En su valía Cuba, dice Hart, “posee una historia filosófica que le permite estudiar y presentar soluciones al tema de la ética sobre fundamentos científicos que es la única forma de alcanzar un nuevo pensamiento revolucionario. Varela, con su inmensa cultura, nos enseñó a pensar, Luz y Caballero, con su enciclopédica sabiduría, nos enseñó a conocer, Martí, a partir de estas fuentes, de su saber universal, su genio e imaginación creadora, nos enseñó a actuar.”(5) Siendo el precursor hay que acudir a sus escritos, ahondar su pensamiento, encaminar letras desde su estudio inagotable.

Fundó la primera Sociedad Filarmónica de La Habana, fue miembro y trabajó para la Sociedad Económica de Amigos del País, así como escribió obras de teatro y filosofía.

En 1821, a los treinta y dos años, funda en el seminario la primera cátedra de derecho de América Latina donde se enseña la Legalidad y la Responsabilidad Civil, de la cual dice: «La Cátedra de la libertad y de los derechos humanos, la fuente de la virtudes cívicas y la base del gran edificio de nuestra felicidad».(6)

Representó a Cuba como diputado ante las Cortes Españolas. Con treinta y cuatro años partió rumbo a España, sin saber que no regresaría a Cuba. Despliega una ardua labor parlamentaria organizando un grupo con los demás representantes de las provincias españolas de ultramar, - Cuba, Puerto Rico y Filipinas- , a fin de mejorar la defensa de los derechos comunes. Redacta un proyecto de ley para abolir la esclavitud, propone el reconocimiento de la independencia de algunas naciones americanas ya liberadas entre otras colaboraciones.

Sólo un año pasa en las Cortes representando a Cuba. Al Napoleón invadir España, Varela vota en contra del Rey por entregar el poder al invasor extranjero por lo cual es condenado a la pena de muerte. Escapa hacia los Estados Unidos.

Organiza y preside el movimiento independentista, con una amplia labor propagandística para lo cual funda en Filadelfia el primer periódico independentista llamado "El Habanero" (1824-1826), donde escribe: «Desearía ver a Cuba tan isla en lo político como lo es en la naturaleza, (…) Cuba no debe esperar ya nada de España…ni de nadie, debe liberarse por sí sola (…)»(1) Para él pensar como americano significaba la defensa de la identidad cubana frente a modelos europeos y norteamericano. Mostró y enseño el ideario político independentista y antianexionista.

En el exilio funda escuelas, edifica iglesias, evangeliza a los más pobres y defiende la fe católica. Muere en la pobreza, enfermedades, y la soledad. Sus restos descansan hoy en el Aula Magna de la Universidad de La Habana.

Una y otra vez vuelven los pensadores a la obra de Félix Varela en la necesidad de su pensamiento entre cuyas obras están: Instituciones de Filosofía Ecléctica para el uso de la Juventud Estudiosa (1813), Lecciones de Filosofía (1818), Miscelánea Filosófica (1819), Cartas a Elpidio — sobre la Impiedad, la Superstición y el Fanatismo en sus Relaciones con la Sociedad (1835).

P/d Con textos tomados de Wikipedia.

 

Notas

(1) Perla Cartaya Cotta. El Legado del Padre Varela. Obra Nacional de la Buena Prensa, A.C. México, D.F. 1998.

(2)Carta de Cuba.org: ¿Quién era Félix Varela?

(3)Biografía de Félix Varela y Morales.

(4)Félix Varela y Morales en Bohemia, 20 de febrero de 1955.

(5) Hart Dávalos, Armando. Ética, cultura y política. Centro de Estudios Martianos, La Habana, 2001.

(6)Cubarte.: Félix Varela: El hombre que nos enseñó a pensar

(7) PDF en cubaencuentro.com