Un 13 de marzo diferente para un encuentro

  Por Evelia F. Zayas Chapman

...”Pueblo de Cuba, en estos momentos acaba de”...Justo a las  3:00 p.m. se escuchó la conocida alocución del líder indiscutible de la FEU, José Antonio, Manzanita, El Gordo, e hicieron que la tarde en la sala de referencia fuera distinta. Razón que reunió a varios ex miembros del Directorio para rememorar el 61 Aniversario de los acontecimientos del 13 de marzo de 1957, pero contados por sus protagonistas con una magia sutil que revivió el pasado.

Entre los invitados al panel se encontraban, el Dr. Héctor Terry Molinet,  el Dr.Justo Piñeiro  pertenecientes al Directorio, miembros de la ACR y Rafael Suengas, quien más que un usuario presencial asiduo a la sala de Referencias, fue el facilitador de la actividad. En su intervención inicial sostuvo que la “juventud es una condición en sí misma y la conducta que tuvimos en esos años la explica el fuego de la semilla del surco como dijera entonces nuestro Canciller Raúl Roa García”.

Esa semilla germinada y abonado su surco, dio hombres reales de carne y hueso como el Dr. Terry que entre las anécdotas contadas sobre la lucha insurreccional refirió que en aquellos momentos, los estudiantes del bachillerato, sin conciencia de lo que era un golpe de estado poco a poco fueron creando una conciencia protesta, revelándose el coraje y la valentía de la fuerza estudiantil. Entre los diferentes acontecimientos y hechos que se fueron dando en la universidad y en el país, están la muerte del primer mártir estudiantil Rubén Batista Rubio, la huelga de los azucareros por el pago del diferencial azucarero, las asambleas en la plaza Cadenas de la universidad de La Habana con Fructuoso Rodriguez al frente, el apoyo a las diversas acciones revolucionarias del año 55 en Santiago de Cuba, la fusión entre los estudiantes de medicina, la facultad de arquitectura con los miembros del directorio y finalmente la firma de la Carta de México en la que participarían además Faure Chomón y Fructuoso Rodriguez.

Así con pequeñas acciones se fueron creando las condiciones para el 13 de marzo y para las de las montañas.

Visiblemente emocionado el Dr. Terry con detalles precisos y esclarecedores narra la caída en combate de José Antonio que a pesar de no haber logrado su objetivo, la acción organizada por él tiene una gran importancia histórica, pues conmocionó la conciencia popular y el Directorio Revolucionario  cumplía un objetivo fundamental de los acuerdos con Fidel, recogidos en el pacto de unidad de la Carta de México. En segundo lugar, la lucha armada, la guerra revolucionaria contra la tiranía batistiana. 

 Aún en las palabras finales del líder dirigidas al Moro Aseff (José Aseff) se muestra su inmensa talla de gigante con sólo 24 años de edad. “Moro ya puedo morir tranquilo, he cumplido el compromiso con Fidel”. Con su muerte se reafirma la fuerza del estudiantado cubano presentes en los funerales en Zapata y 2 de los cuales como constancia gráfica se muestra la foto.

Otro testimonio  estremecedor, por los detalles humanos lo contó el Dr. Justo Piñeiro, profesor de cirugía de la Universidad de Ciencias Médicas, miembro del DR y participante en el intento de rescate del cadáver. En aquellos momentos el joven Justo era estudiante del tercer año de medicina y se encontraba en el hospital cuando le llegó la noticia de que el cuerpo de José Antonio estaba tirado en el suelo en la calle 27 a la altura del hotel Colina a un costado de la universidad luego del enfrentamiento a tiros con una perseguidora  de la policía batistiana  quiso  rescatar el cuerpo y en una ambulancia interna del Hospital Calixto García, con un chofer de apellido Flores, partieron hacia el lugar Ramón Casanova Arbola, Vicente Osorio Acosta, otro estudiante de Medicina y él  .Los policías de varios patrulleros que llegaron en ese instante les impidieron materializar su empeño de levantarlo del suelo y ponerlo en la ambulancia con amenazas e  improperios nunca escuchados, a punta de pistola, el cabo les gritó que estaba bien muerto y así se quedaba allí ,que quiénes eran ellos para rescatar el cadáver. De ese modo fueron obligados a retirarse del lugar sin poder verificar si le quedaba un hálito de vida para auxiliarlo como  merecía.  “Es un gran pedazo de mi vida lo que les he contado” con estas palabras concluye uno de los gestores del intento de rescate de José Antonio el eterno Presidente de honor de la FEU. Se rinde homenaje también a los invitados, miembros de la dirección provincial de la ACR y miembros del directorio 13 de marzo, Antonio Yibre Artiga, Manuel Gomez Sartorio y, Joel Díaz que representaron en su momento la semilla del surco.