Entrevista a Elsa Bárbara Nogueras Rodríguez (Baby)

Por Alejandro Zamora Montes

No cabe duda de que esta es una "Revolución socialista y democrática de los humildes, con los humildes y para los humildes", como bien expresara Fidel Castro Ruz el 16 de abril de 1961. En ese sentido, Librínsula decidió entrevistar a Elsa Bárbara Nogueras Rodríguez (Baby, como cariñosamente le nombran los más allegados). Puedo dar fe de que cada vez que alguien entra al comedor de la BNCJM se le puede ver leyendo, siempre leyendo.

 

¿Baby, qué tiempo llevas trabajando en la Biblioteca Nacional de Cuba?

Baby: De los años que llevo trabajando aquí, ya son treinta y cinco. Soy auxiliar de limpieza, me encargo de cuidar el comedor, y atiendo los hornos microwave donde se le calienta el almuerzo a los trabajadores.

¿Quién/es te «inocularon» el hábito de lectura? Porque lees muchísimo…

Baby: Nunca estudié. Y el problema era que me aburría aquí. Y un día me dijeron: ¿Por qué no te pones a leer? Y me puse a leer. Novelas de amor. Hay algunas que las entiendo, otras no. Leo para mí, la lectura me entretiene mucho. He aprendido muchas cosas gracias a ese hábito.

¿Recuerdas quien fue esa persona que te sugirió que leyeras?

Baby: ¡Sí, cómo no! Fue Bárbara Medina (también le dicen Baby). Ella es la que me daba los libros para leer. Tomás Rodríguez Ramírez (trabajador del Departamento de Referencia) también me trajo libros.

¿Cuántos libros crees que has leído aproximadamente?

Baby: Tendría que preguntarle a Baby. ¡Una pila de libros ya! (Risas). Porque la lista mía es la más grande que hay allí. 1 Me demoro, pero los termino. Escojo las novelas de amor porque me gustan. Sus tramas, los conflictos humanos. Lo que sucede entre las parejas, las tragedias que sufren las muchachas jóvenes. Porque leí la novela titulada «Yo fui esclava», acerca de una india que sufrió cantidad. El periódico también lo leo. Todos los días. Yo me siento muy bien aquí en mi trabajo. Desde que Mariano Jorge Estrada (Subdirector de Control Económico de la BNCJM) me trajo para acá.  

Si tuvieras un consejo para las jóvenes generaciones acerca de cuánto ayuda el hábito de lectura… ¿Cuál sería?

Baby: No, no. Me da pena. Bueno, que sigan leyendo. La lectura es muy instructiva. Mírame a mí como estoy leyendo, que yo no leía nunca. Lo que sí te puedo decir es que cuando leo un libro me siento bien. Tengo dos hijos y dos nietos. El más chiquito de mis hijos, que está preso, sí lee. Yo le he recomendado libros de la Biblioteca Nacional, que se los ha leído. Le compro libros en la calle y se los llevo. También escribe y dibuja. Él venía mucho al Departamento de Juveniles, antes de cumplir condena. El más grande de mis hijos también leía, pero ya no. También cumplió cárcel.