Mujeres en El Fígaro

  Por Mabiel Hidalgo Martínez

Sobran las razones para homenajear a la mujer cubana, ejemplo de altruismo  y dedicación, constancia e inteligencia a través del tiempo. La impronta femenina se visualizó en la prensa, convirtiéndose en el espacio para difundir los aportes y la valía de aquellas mujeres. Las páginas de la revista El Fígaro, importante publicación periódica de finales del siglo XlX, fue escenario de presentación de varias damas, pioneras en diferentes profesiones. Entre las disímiles féminas,  vale mencionar a Domitila García de Coronado (Camagüey, 1847 – 1938), escritora, periodista, editora y pedagoga, considerada la primera mujer en practicar el periodismo en Cuba. El Fígaro la presentó en sus páginas en 1895 y años más tarde, el 27 de mayo de 1917, le dedicó el artículo  “Mujeres útiles: Domitila García de Coronado”, con la foto de la periodista en la madurez de sus años y  los elogios  a su labor en el rescate de la memoria histórica.

Domitila García de Coronado.

El Fígaro, Núm. 17.  27 de mayo de 1917.

La habanera Rosalía Gertrudis de la Concepción Díaz de Herrera de Fonseca (1864 - 1948), conocida en el mundo artístico como Chalía Herrera, también mereció honores en dicha revista. Poseedora de un talento vocal significativo, fue la primera figura nacional que grabó su voz en un registro fonográfico y gozó del prestigio y la fama que ganan las almas virtuosas.  El Fígaro a través de sus crónicas celebró a la soprano cubana que cantó en el Teatro Lírico Internacional de  Milán y grabó para la RCA VICTOR en 1900.

Chalía Herrera.

El Fígaro,  Núm. 29.  20 de julio de 1913.

Otra cubana digna de mérito, y esta vez no en el arte, sino en la esfera de la pedagogía fue Carolina Poncet y de Cárdenas (1879 – 1969). Obtuvo en 1903 el galardón de “mejor maestra del país”  por la calidad de su trabajo; esto le permitió asistir a la Universidad de Harvard, en los Estados Unidos, para recibir un curso de Pedagogía.

En su edición del 31 de julio de 1910, El Fígaro publicó una foto de la Doctora en Pedagogía y directora de la Escuela Pública No. 12, Carolina Poncet, al ser premiada por el Colegio de abogados, gracias a la memoria que le hiciera al poeta Joaquín Luaces. “Triunfo de una cubana” fue el título de felicitación de la revista a la joven maestra que prestigió las páginas de la educación en Cuba por sus aportes y entrega a la profesión.    

Carolina Poncet.

El Fígaro,  Núm. 31. 31 de julio de 1910.        

Incontables son los nombres de mujeres que adornaron con su belleza y quehacer las páginas del Fígaro. Sus rostros llegan a nosotros a través de los grabados y fotografías, con una calidad exquisita que puede apreciarse a pesar del continuo uso de los ejemplares. Revisar una y otra vez sus páginas, convoca a los hombres y mujeres de hoy a ser consecuentes con legados tan valiosos que ponen en alto el nombre de la mujer cubana.