Efectuada conferencia sobre lucernario y zodíaco de la BNCJM por Johan Moya Ramis y Jorge Luis Montesino Grandías

  Por Alejandro Zamora Montes

El martes 15 de mayo los especialistas Johan Moya Ramis (Máster en Teología) y Jorge Luis Montesino Grandías (Lic. en Historia del Arte) ofrecieron una conferencia titulada “Lucernario y Zodíaco, joyas de la vidriería y algo más…” en la Sala de Referencias de la BNCJM. Las primeras palabras correspondieron a Jorge Luis Montesino, quien presentó un powerpoint acerca de la luceta y el lucernario, bajo el singular título de: “Luz de biblioteca”. El público asistente (que abarrotó el local) pudo disfrutar de una explicación acuciosa sobre el arte y oficio del vitral, su decoración, iluminación, estética, entre otras dimensiones. Montesino mencionó dos libros investigativos acerca del arte del vidrio: “Las artes industriales en Cuba” de Anita Arroyo, y “Vidriería cubana”; de Yolanda Aguirre, así como dos tesoros del universo del vidrio presentes en la BNCJM, de la mano del artista francés Augusto Labouret (1871-1964). Resultó interesante que Jorge Luis proporcionara una noticia publicada apenas cinco días antes por la Oficina del Historiador de La Habana y el Embajador de Francia en Cuba, consistente en el descubrimiento de un vitral art nouveau (único de su tipo), sumándose a las otras dos joyas del maestro vidriero en Cuba. Por su parte, Johan Moya también presentó un powerpoint en el que se comentaba el origen de los lucernarios en las catacumbas romanas, ampliándose estas estructuras de modo funcional y estético en el siglo IV con los templos cristianos. Relativo al zodíaco, explicó que eran motivos constructivos que tuvieron su auge en la arquitectura gótica, siendo utilizados como calendarios y para las prácticas adivinatorias astrológicas. Moya Ramis lanzó al público presente una pregunta basada en la posible intención de Labouret, Govantes y Cabarrocas (arquitectos de la BNCJM), de construir una institución con fines sagrados, además de educativos. Y agregó: (…) El zodíaco de la Biblioteca Nacional descansa entre las dos columnas (que representan el equilibrio y la fuerza) del pórtico de entrada de la misma. Igual sucede en la actualidad con las catedrales góticas y neogóticas que suelen ostentar un zodíaco entre las dos columnas de la fachada. Hasta el momento, las únicas instituciones que contienen estas características en Cuba son las logias masónicas, ya que los masones son herederos y artífices del simbolismo teológico cristiano medieval. Para ellos, el zodíaco constituye una representación de la sabiduría divina del Gran Arquitecto del Universo. La persona que entra, traspasa las dos columnas, el umbral del iniciado, entra en un salón hexagonal, cifra numerológica que hace alusión al infinito. El lucernario de la BNCJM recibe al que ha penetrado, revelándole de manera hermosa y sutil, que el conocimiento es la luz fundamental que guía a la humanidad por sus derroteros. Pero el conocimiento, si no se convierte en sabiduría, se vuelve insano y nocivo. De ahí que las distintas artes y oficios representados en el lucernario, se combinen con la figura de Minerva, diosa greco latina de la sabiduría, figura central del zodíaco. Quien entra a La Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, ha traspasado del mundo ordinario hacia a un templo. ¿Pero qué clase de templo? A uno consagrado al conocimiento y la sabiduría, cuyo fin, no solo es el desarrollo de las habilidades y los de conocimientos humanos, sino también el de la trascendencia espiritual a través de la sabiduría y el conocimiento, siendo ello uno de los más grandes legados de la existencia humana, y la herencia más noble para garantizar nuestra continuidad como especie (…). La charla finalizó con una fuerte ovación del público presente, así como preguntas y regalos consistentes en libros para ambos intelectuales.