La impronta fotográfica de Luc Chessex en la revista Cuba

Por Hilda Pérez Sousa y Vilma N. Ponce Suárez

Corría el año 1961. Llegó a Cuba en un barco italiano, después de haber pagado el máximo por un pasaje en aquella época, y con solo unos dólares en su bolsillo. Lo impulsó la idea de conocer aquella isla del Caribe, de la cual se hablaba mucho, y donde pensaba continuar con lo que hasta ese momento había hecho en Suiza. Con solo 25 años, Luc Chessex precisaba encontrar un trabajo como fotógrafo de manera inmediata. La idea inicial era establecerse durante un año, para luego regresar a su país y publicar un libro de fotografías sobre la Revolución Cubana.

A través del fotógrafo Mayito (Mario García Joya), Chessex logró una entrevista con el escritor Alejo Carpentier, subdirector del Consejo Nacional de Cultura (CNC), quien tenía en proyecto fundar una publicación oficial para ese organismo. Como resultado de la conversación, obtuvo un contrato de trabajo en Pueblo y Cultura. En este magazine gráfico, de carácter informativo, se divulgaron mensualmente las actividades culturales que se efectuaban en todo el país, en particular, las patrocinadas por el CNC. Gracias a ese empleo, Chessex pudo recorrer la isla y observar cómo transcurría la vida cotidiana de los cubanos en los campos y ciudades de una nación en revolución. Por su talento como fotógrafo llegó a convertirse en responsable de la fotografía de la revista.

En agosto de 1965, cuando Pueblo y Cultura fue sustituida por Cuba. Revolution et/and Culture, Reynaldo González, jefe de Redacción, mantuvo a Luc Chessex en su equipo directivo. Esta publicación, editada en francés e inglés, se distinguió por la inclusión de fotografías e ilustraciones en blanco y negro como parte de los reportajes. Héctor Villaverde, director artístico, junto a Chessex, y los fotógrafos Mayito, Carlos Núñez, Orlando García, Osvaldo Salas y Roberto Salas laboraron arduamente por producir un atractivo producto comunicativo.

La colaboración de Chessex en Cuba comenzó unos años antes, en febrero de 1963, y se mantuvo durante toda esa década. Su primer reportaje gráfico ilustró la crónica de José Lorenzo Fuentes que trataba sobre la ciudad de Trinidad. Los rostros de mujeres y hombres trinitarios, sus calles y casas antiguas adornadas con balaústres torneados a mano, los símbolos religiosos en las paredes, entre otros detalles, fueron atrapados por el lente del fotógrafo suizo.(1). Con estas fotos, y otras que había realizado para Pueblo y Cultura sobre ese lugar, presentó una exposición personal en la Galería Habana. Muchos años después diría “(...) me gustó mucho ese pueblo. Realmente cuando podía coger una semana de vacaciones yo me iba con gusto a Trinidad”.También se sentía atraído por Casablanca, pues le agradaba cruzar la Bahía de La Habana en lancha, y luego disfrutar de la tranquilidad que se respiraba en este pueblo. De esa manera lo percibe el lector al observar las instantáneas que publicó en Cuba, como parte del reportaje periodístico de Fernando Brando.

Pocos meses después, en la edición de junio, la Redacción de Cuba reconoció a Luc Chessex como miembro de su equipo de colaboradores y lo catalogó de “excelente fotógrafo”. En esa breve nota informaron además, que había obtenido el primer premio para fotógrafos nacionales en el Concurso Internacional de Fotografía, convocado por el Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos.

Sus imágenes ilustraron la entrevista que le hizo César Leante a Alejo Carpentier, para conocer sobre el proceso de creación de El siglo de las luces. Las fotos de Chessex mostraron algunos de los lugares que el escritor tomó como referencia para la ambientación de su novela; además de los grabados de la época en que transcurre la historia, consultados por Carpentier en la Biblioteca Nacional José Martí. Pero también, dentro de ese testimonio gráfico, aparecen algunos de sus objetos personales, como la máquina de escribir, los espejuelos y una hoja de papel en la que trazó el plan general antes de comenzar la redacción de la obra.

“Viaje del Viejo Mundo al Nuevo Mundo” fue el título ideado por Alejo Carpentier para una exposición, en la que 6 fotógrafos extranjeros, entre ellos Luc Chessex, ofrecieron su visión personal de la Revolución Cubana. En la presentación, publicada en Cuba, Carpentier consideró que muchas de las imágenes constituían un homenaje a este proceso revolucionario. Años después, el artista suizo recordaba: “(…) yo conocía a la mayoría de los europeos que habían venido a Cuba, y me pareció interesante dejar constancia de sus imágenes en una exposición, porque no existía una revista donde se pudieran publicar todas las fotos. Entonces propuse la presentación en la Galería Habana”.

Para Chessex, el trabajo más importante que realizó en Cuba fue a solicitud de Lisandro Otero, en el número especial de mayo de 1968, dedicado a la Isla de la Juventud. Participaron con él los periodistas: Norberto Fuentes, Pablo Armando Fernández, Alfredo González Bermejo y Reynaldo González. El haber sido el único fotógrafo responsable de este reportaje gráfico lo consideró “algo excepcional”, pues por lo general, en los números temáticos colaboraban varios fotógrafos.  Se quedaron en la pequeña isla cerca de 3 semanas, tiempo en el que pudo captar con su cámara el profundo cambio que se producía en el territorio, y en la vida personal de quienes que allí trabajaban y estudiaban.

Uno de los temas polémicos de aquellos años versó sobre si la fotografía era fiel reflejo de la realidad o sólo una construcción del artista. Para Chessex, la labor del fotógrafo no se reducía a “mover un espejo por el mundo”, sino que en este acto de tomar la foto “influía la formación ideológica de la gente que está de espalda a las cámaras”. El debate se acrecentó cuando Chessex, Mayito y Raúl Martínez titularon Fotomentiras a la exposición que presentaron en la Galería Habana, en 1966. Varios intelectuales cubanos defendieron en aquel momento este criterio, entre ellos Edmundo Desnoes, quien escribió para la revista Bohemia su valoración de los artistas y de la muestra: “(…) Luc Chessex, Mayito y Raúl Martínez han elevado la fotografía, con plena conciencia, al mismo nivel de la literatura, la pintura y el cine. (…) hay de pronto aquí una nueva actitud ante la cámara y la imagen: han resaltado la mentira de la fotografía para afirmar su verdad artística: mejor cultural. De ahí Foto-Mentira”.

En los años 60 del pasado siglo, Chessex participó en eventos trascendentales, como lo fue el Congreso Cultural de La Habana, en enero de 1968. Junto a Carlos Núñez, Cristóbal Pascual, Venancio Díaz, Miguel Durán y Luis Castañeda, tomó numerosas fotografías para el número de febrero de la revista Cuba. Las imágenes de los delegados reunidos en las comisiones o conversando en pasillos, que ilustraron los reportajes y entrevistas, ofrecieron una información más amplia sobre el desarrollo de ese importante encuentro de los intelectuales progresistas de diversas partes del mundo. 

Por su probada calidad como fotógrafo fue designado responsable del Departamento Fotográfico cuando la revista cambió de nombre por el de Cuba Internacional. Estuvo al frente de un equipo de jóvenes fotógrafos, entre ellos, Iván Cañas y Enrique de la Uz, a quienes logró transmitirles sus experiencias y concepto de la fotografía como expresión artística.

De esta manera, el fotógrafo suizo dejó su impronta en las páginas de las revistas cubanas, y también en un grupo de fotógrafos que se iniciaron en la profesión en aquella etapa. Su obra, sin dudas, es hoy de obligada consulta, cuando se analiza la fotografía de la Revolución Cubana en los años de su inicio.

 

Citas y Bibliografía

(1) Lorenzo Fuentes, José.  Trinidad historia y poesía. Cuba (La Habana) (10): 4- [13]; febrero 1963.  [Fotografías: Luc Chessex]

(2) Carpentier, Alejo. Seis y Cuba. Cuba (La Habana) (55): 54-60; noviembre 1966.

Junto a Luc Chessex, participaron en la exposición el suizo René Burri; el italiano Paolo Gasparini; el estadounidense Lee Lockwood; y los franceses Pic y Marc Riboud.

(3) Desnoes, Edmundo. Foto Mentira. Bohemia (La Habana) (25): 24; jun. 1966.

Chessex, Luc. Entrevista concedida a Hilda Pérez, Alicia Sánchez y Vilma Ponce.

La Habana. 19 mayo 2017.

Brando, Fernando. Casablanca. Cuba (La Habana) (11): 4-13; marzo 1963. [Fotografías: Luc Chessex]