Expediciones Lindblad y National Geographic reconocen la excelencia musical del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, de Cuba

Por Ricardo R. Oropesa Fernández

El Septeto Nacional de Cuba está celebrando este 2018 los 90 años de su fundación con múltiples conciertos y presentaciones en nuestro país y recientemente en el Carnaval de las Artes Barranquilla, donde le fue entregado un reconocimiento por su labor musical, ahora se suma a esta celebración las Expediciones Lindblad y National Geographic con quienes colaboraron recientemente.

En el reconocimiento de ambas se puede leer:

“A nombre de Expediciones Lindblad y de National Geographic, quisiera reconocer la extraordinaria contribución a la música cubana en los últimos 90 años. La comunidad de la música internacional reconoce que el son cubano no estuviese en el lugar que está hoy si no fuera por la influencia del Septeto Nacional. Ha sido un verdadero honor enviar a 16 grupos de turistas durante la temporada 2016-2017 y ofrecerles la oportunidad de presenciar sus conciertos. Nuestros clientes constantemente regresan a casa deslumbrados por el hecho de haber tenido un concierto privado con un grupo que ha sido nominado a los Premios Grammy en múltiples ocasión durante la última década. A pesar de sus ocupados horarios, la gran energía y calidad de sus conciertos no ha disminuido a través de la temporada.

Muchas gracias una vez más por ofrecer lo mejor del Son Cubano a nuestros viajeros. Esperamos poder continuar con este gran intercambio musical y cultural en el futuro”.

Sinceramente,  Sven-Olof Lindblad ,Jefe de Operaciones y Fundador

Sobre el Septeto Nacional del maestro Ignacio Piñeiro

El Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, registrado el 13 de Diciembre de 1927 por Ignacio Piñeiro en La Habana, Cuba. Única agrupación musical premiada, el siglo pasado, con Medalla de Oro en dos Ferias Internacionales (Sevilla, España, 1929 y Chicago, USA, 1933). por ser la primera agrupación cubana en viajar al viejo continente en 1929, reciben el título Honorífico de Embajadores del folclor cubano en Europa. La nominación a los Premios Grammy Anglosajón 2003 y Latino 2013 y 2016, demuestran su vigencia próxima a celebrar sus 90 años de fundación.

Ignacio Piñeiro Martínez (1888-1969) es como la estrella Polar que guía a nuestros músicos, en el universo musical de Cuba, en el 130 aniversario de su nacimiento, continúa vigente por el sendero glorioso de la música cubana. El Septeto Nacional es el más universal de los Septeto de sones.

El más grande porque es la única agrupación de su tipode los años veinte del pasado siglo que ha llegado ininterrumpidamente a la actualidad, manteniendo el Son Habanero con su timbre y rítmica inalterables hasta nuestros días por cuatro generaciones, si hoy el pueblo de Cuba baila y canta el son se lo debe a la obra creadora de Ignacio Piñeiro y a su Septeto Nacional de Cuba, la más longeva de las instituciones nacionales culturales de la isla.

El más universal por su reconocimiento internacional desde 1927, influyendo en la creación de diversos ritmos y géneros musicales como el Mambo, Chachachá, Timba, Latín Jazz, y la Salsa. Su alcance universal ha llegado desde 1932 cuando George Gershwin lo introduce en su obra Obertura Cubana.

Ignacio Piñeiro, El “poeta del Son”, como fuera reconocido en 1928, sintetizó con fisonomía propia el “son urbano”, cristalizándolo con la mezcla folclórica africana y española, en la que la música de origen carabalí y conga le influyeron para crear los cantos de clave Abakuá y difundir el guaguancó, incorporándole la poesía y la estructura melódico-rítmica criollas de los estratos sociales más humildes donde se desarrolló. Estos elementos le permitieron trasformar los orfeones de claves, gigantescos coros populares, en coros de guaguancó, que tuvieron su máxima expresión en el famoso coro Los Roncos, entre 1900-1912. Esta fórmula le serviría para introducirla en el son, desarrollando así un largo proceso de evolución y creación que dio como resultado el son habanero, que conocemos hasta nuestros días con esa carga de guaguancó que lo hace bailable.

El Septeto Nacional de Ignacio Piñeiro ostenta la condecoración de Patrimonio Nacional de la Cultura Cubana desde 1960 por su alta calidad interpretativa y por ser fiel a su raíz del Son. La proyección internacional de esta agrupación tuvo sus comienzos hacia 1927 en los Estados Unidos al grabar sus primeros sones: Cuatro Palomas, Ninfa del Valle y Esas no son Cubanas, todas de Piñeiro.

En su larga trayectoria ha contado entre sus integrantes con grandes figuras de la música cubana como, Alberto Villalón (guitarra), el tresista Francisco González (Panchito Chevrolet), Juan de la Cruz Hermida, Bienvenido León, José Incharte (El Chino), bongosero; Abelardo Barroso, cantante y Lázaro Herrera, trompeta, estos como fundadores y además Rafael Ortiz (Mañungo), sustituyendo a Piñeiro en la dirección en 1969, después de su muerte.

También fueron integrantes del Septeto Nacional: Alfredo Valdés, Marcelino Guerra (Rapindey), Bienvenido Granda, Joseíto Núñez, Florencio Hernández Cuesta (Carusito) y Carlos Embale, todos cantantes y el bongosero Agustín Gutiérrez (Manana).

Su vasto repertorio musical incluye numerosos sones, guarachas, guajiras, boleros, rumbas, además de otros géneros Entre sus más de 500 obras se encuentran famosas composiciones como Mayeya no juegues con los Santos, Suavecito (Son de altura), Esas no son cubanas, Cuatro palomas, Bardo, Dónde andabas anoche, Coco maimai, El Palomo, El Guanajo relleno, pero la más conocida y universal es sin dudas Échale salsita.

El Septeto Nacional son los máximos exponentes de la interpretación del Son cubano por excelencia. Décadas antes del Buena Vista Social Club, el Septeto había revolucionado, con sus propias composiciones, los estándares internacionales del son tradicional. (Yoshi's Club San Francisco, USA).

Reseñados por los expertos

La actual generación liderada por Eugenio “Raspa” Rodríguez y Frank “Matador” Oropesa preservan la herencia musical de Piñeiro, manteniendo el auténtico sonido del son y su clásico formato instrumental de siete instrumentistas, contraponiéndose  a toda modernidad y popularismo banal, respetando las raíces de la música popular cubana. Recibiendo elogios justo y bien merecido de personalidades e instituciones del mundo de la música,  de esta insigne agrupación sonera se ha reconocido: “Ninguna otra banda cubana ha sido tan universalmente y constantemente exitosa en extender las tradiciones musicales de su país más allá de sus fronteras nacionales como Septeto Nacional.” (New York Time  - Carnegie Hall. April 16, 2011. )

La actual generación, en el presente siglo, tiene en su aval unas 500 actuaciones en 43 países de Europa, Medio Oriente, África, América Latina y Norte América, en los más exigentes escenarios como:  Club Floridita (Viena), Teatro Filarmonía (Cracow), Club Skarpa (Warsaw), Teatro Arena (Bratislava), Jazz club Birdland (Hamburgo), Parque Novi Sad (Modena), Anfiteatro Vasaros Estrada (Palanga), Festival Rigas Rithm 2005 (Riga), Teatro Filarmónica (Ámsterdam), Sommer Jazz Festival (Graz), Tropentheater (Ámsterdam), Hotel Le Meridia en (Paris), Casino La Perla (Nueva Goricia), Fêstes de Genéve (Ginebra), Annabel´s Club (Londres),Festival Around Sound (Roma), Club-Discoteca Millenáiris (Budapest), Foro Iberoamericano de la Rábida(Huelva),Teatro Le Trianon (Paris), entre otros.

“Pioneros de la música cubana, el Septeto Nacional, ellos para nada antiguo. De Cuba sus sones, rumbas y boleros, su música es transparente, enérgica y cadenciosamente rítmica. El son es lo más sublime para el alma divertir, como expresó el Raspa en Suavecito, motivo suficiente para remover el piso al bailar,” (The New York Times).

Los soneros de hoy del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro continúan aportando al son cubano una armonización contemporánea, un concepto rítmico más amplio y un repertorio que recorre el amplio espectro de la música cubana, manteniendo su sonoridad y estilo del Son Habanero, sello inconfundible de Piñeiro, que lo ha convertido en una de las más genuinas agrupaciones soneras del mundo, suficientes motivos para celebrar los 90 años de vida artística.