Una lectura en los trazos de Leodan García

Por Mauricio Núñez Rodríguez

La creación en las artes plásticas en Cuba posee notables jóvenes exponentes a lo largo de toda la isla. La presencia de las Escuelas de Instructores de Arte y de las Academias de Artes Plásticas en diferentes provincias ha potenciado esa gran cantera.

La zona central del país es expresión de esa presencia. Nos acercamos al quehacer de uno de esos artífices que posee una obra notable a pesar de sus pocos años de trabajo profesional; sin embargo, todavía no logra suficiente visibilidad en el panorama cultural nacional.

Aunque nació en Pinar del Río, Leodan García Pérez cursó estudios y se graduó en el año 2011 en la especialidad de Pintura, Dibujo y Diseño en la Academia Profesional de Artes Plásticas Leopoldo Romañach, de Santa Clara, ciudad que abrigó los inicios de su vida profesional y ha sido la gran testigo ocular de sus piezas; aunque también exposiciones colectivas en otros espacios de la zona oriental del país le han servido de plataforma. Recientemente, el pasado mes de julio, una de las salas del

Centro de Desarrollo de la Artes Plásticas y Diseño en la Plaza Vieja, brindó la posibilidad a un grupo de artistas que forman distintos proyectos de creación de mostrar sus piezas más recientes.

-Leo, eres un creador que se desplaza por diferentes espacios de la isla como si fueran estaciones de un viaje ¿Estos desplazamientos son fortuitos o responden a una intencionalidad? 

Leodan García: Mi principal preocupación siempre ha sido exponer. No importa donde aparezca la oportunidad. El hecho de mantenerme vinculado al proyecto Dentro del Juego desde que lo fundamos ha sumado múltiples oportunidades que, algunas veces las pensamos, mientras que otras llegan de sorpresa, por invitación o por terceras personas. Siempre es bueno salir de provincia y dar a conocer el trabajo que se realiza, pero también es igual de importante ver y tener en cuenta qué es lo que hacen los demás artistas de otras regiones, sin obviar La Habana que -nos guste o no- es la principal fuente de legitimación para los artistas.

-Estás Dentro del Juego desde su génesis. Es decir, formas parte de este Proyecto colectivo de Artes visuales desde su fundación en el año 2015 en Santa Clara y que ha derivado una vía para comunicar las inquietudes creativas de un grupo de jóvenes en diferentes horizontes: exposiciones colectivas, la preparación de una publicación, presentaciones de libros, tertulias y otras muchas ideas ¿Cuánto consideras que este proyecto sea un catalizador o incentivo?

Leodan García: Es que Dentro del Juego nace precisamente de esas inquietudes creativas, es decir, de la necesidad de no tener que exponer para una temática o preocupación institucional o a partir de sus reglas y formas de asumir exposiciones. También de la urgencia de mantener la comunicación sin filtros entre los artistas, críticos e investigadores, y que a partir de ahí salga el modus operandi de las exposiciones. Así, los propios artistas se convierten en los coordinadores, productores, curadores y museógrafos de las muestras, sin dejar de lado el apoyo oportuno que podamos recibir de las instituciones. Es que todos compartimos una época y nuestras preocupaciones discursivas no están tan distantes. Eso es lo que nos permite fusionar conocimientos y formas de entender el arte como recurso expresivo de nuestra realidad.

-Leodan, cuando se realiza un viaje diacrónico por tu creación se puede discernir, en los últimos tres años, que utilizas como elementos expresivos figuras y volúmenes que habitan en un contexto que pudiera parecer, a simple vista, un paisaje cósmico, galáctico. Es como si tus cuadros fueran imágenes tomadas desde una nave espacial. Es como si recrearan superficies o espacios no terrenales; pero en una lectura más profunda o reposada, realmente constituyen una profunda reflexión social. Es la expresión de conflictos humanos bien terrenales que se vale de ese discurso metafórico.

Leodan García: Todo parte -como es de esperarse- de las problemáticas cotidianas que son las que motivan estas soluciones que, a grandes rasgos, parecen paisajes surrealistas o metafísicos, si se quiere, pero que en sí, responden a cuestionamientos de la realidad misma y a las problemáticas del ser en contextos sociales.

En los últimos años he tratado de sintetizar los elementos con la intención de no hacer tan obvio el discurso. Me preocupo más por aprovechar el impacto visual y lo que pueda aportar el dibujo -como recurso expresivo principal- en función del concepto general de la obra. Esto a través de la piedra -como elemento primario en mi discurso- que pasa a hacer protagonista por todo lo que permite formular a partir de su simbología y estética sin tener que utilizar otros elementos tradicionales como la figura humana; aunque no dejo de tenerla en cuenta para algún que otro trabajo.

-Leo, en numerosas de tus piezas, la manera en que aparecen las figuras, es como si estuvieran desarticulando o desafiando el orden lógico de las estructuras humanas o de la propia lógica de desarrollo o evolución natural. En ellas se crea una propia lógica que dinamita las maneras convencionales de organización y convivencia ¿no?

Leodan García: Siempre tengo en cuenta la primera lectura del sujeto que, habitualmente, espera un orden lógico en la composición en busca de componentes como el equilibrio, la supuesta gravedad en el espacio -según su tamaño y peso visual-; y manipulo precisamente este tipo de ideas preconcebidas con la intención de motivar una lectura otra, siempre teniendo en cuenta el título como activador de contenido.

-Tu currículum tiene presencia en numerosas muestras colectivas a lo largo de tus ocho años de vida profesional. Paralelamente, tienes un conjunto de piezas -en los últimos tres años- con un discurso sólido y coherente que esboza una línea temática bien definida ¿Por qué no has organizado aún una exposición personal que visibilice tu quehacer?

Leodan García: La exposición personal es solo cuestión de tiempo. Creo que no debe demorar más de un año en salir. Siempre este tipo de producción lleva, en pequeña o en gran medida, recursos que demoran en tenerse disponibles. También he valorado la idea de no dejar solo la muestra en dibujos en lienzo, pretendo hacer alguna instalación y audiovisual que la complementen. Aunque no descarto la posibilidad de si nace una oportunidad imprevista dejarla solo en trabajos bidimensionales.