Una obra de referencia sobre Cuba olvidada por jóvenes investigadores y estudiantes

Por Lic. Olga vega García.

En la era de Internet muchos originales cubanos de los siglos XIX y XX resultan ya poco a poco subutilizados y a veces totalmente desconocidos por investigadores y estudiantes, lo que resulta imperdonable porque por mucho que aporten los productos digitales pueden ser inexactos, estar incompletos, parcializados, en fin no son confiables mientras que una copia digital a partir del ejemplar raro y valioso es insustituible por su relevancia como fuente de información primaria y por supuesto el saber que se guardan originales de época en buen estado de conservación es imprescindible.

El Diccionario geográfico, estadístico, histórico de la isla de Cuba, publicado en Madrid, Imprenta del establecimiento de Mellado a cargo de Joaquin Bernat, Costanilla de Santa Teresa, número 3; Imprenta del Banco Industrial y Mercantil, 1863-1866 en 4 tomos es uno de estos libros valiosos para el estudio de la cultura cubana. Contiene una rica información referida al entorno cubano en todos sus componentes: naturaleza, patrimonio, demografía, condiciones socioeconómicas y socioculturales, entre otras desde una perspectiva histórica desarrollada según el enfoque de su ápoca.

Dirigido al Rey Don Francisco de Asís de Borbón “primer protector de las letras y las artes en España”, ya que Cuba “fue estéril en trabajos literarios y sobre todo los que se referían a su geografía, su estadística, y su historia, muy raros, incompletos y pobrísimos hasta hace algunos años”. Cita en su prólogo de 15 páginas una relevante obra producida en 1786 en la península, el Diccionario Geográfico de América, de Antonio de Alcedo, al que califica de pobre, puesto que insertó sobre la isla referencias comunes tomadas de fuentes inglesas y francesas. (1)

Se refiere así a otros autores de la decimoctava centuria, remarca que este es un libro que va a aportar conocimientos novedosos sobre el tema. Y a continuación desarrolla un estudio de la Cuba a principios del XIX. A continuación se siguen organizando los 4 volúmenes, complementados con tablas.

Por ejemplo posee una introducción de tipo geográfico, con orología, geografía y mineralogía, puertos, ríos, agricultura, vegetales y allí ordena alfabéticamente los items, con el nombre científico en latín y los clasifica por sus propiedades. Véase, Caguairán. (Hymenaca floribunda). Arbol silvestre que algunos confunden con el acana y otros con el quiebra hacha.

En la p.33 se refiere al cultivo del tabaco, su introducción. Esto significa que en estos libros se encuentra un cúmulo de información factográfica considerable.

El autor de la obra es Don Jacobo de la Pezuela y Lobo fue un militar, historiador y literato, y al igual que otros contemporáneos se preocupó por dar a conocer a Cuba de manera detallada. Nació en Cádiz el 24 de julio de 1811,  su padre sufrió destierro al aprobarse la Constitución y ya en 1820 se trasladó a Madrid con su familia estudiando en el Colegio de San Mateo. Perseguidos en 1823, Jacobo va a Valladolid al Colegio de los Escoceses, donde cursó latinidad y lengua inglesa. Posteriormente en Burdeos continuó estudios en el Colegio Real de Angulema, añadiendo el conocimiento del francés. Por los problemas de salud de su padre todos se trasladaron finalmente a la ciudad francesa de Montpellier, en la que el joven alcanzó en 1828 el título de bachiller en letras.

En 1829 regresó con su padre a Madrid, abrazó la carrera militar y entró en el grupo de los guardias de corps del rey. En 1831, ya estaba alistado en el regimiento de los húsares de la princesa, la futura Isabel II (1830-1904), y después de obtener el grado de capitán, participó en la primera guerra carlista (1833-1840), alcanzando la condición de ayudante de campo del teniente general Gerónimo Valdés (1784-1855) [i.e.] Gerónimo Valdés de Noriega, vizconde de Torata y conde de Villarín, y con el grado de teniente coronel llegó a La Habana en 1841 al ser designado éste Capitán General de Cuba.

Pezuela fue nombrado socio de número de la Real Sociedad Económica de la Habana en 1842 por su Ensayo histórico de la Isla de Cuba. Desempeñó el cargo de coronel del regimiento de Matanzas y ocupó las tenencias de gobierno de Sagua la Grande y de San Julián de Güines, en Las Villas y la Habana.

En 1847 se trasladó de nuevo a Europa (fundamentalmente España, Inglaterra y Francia) donde se dedicó a recuperar información sobre Cuba. Tras su regreso a la isla, tuvo que marcharse de nuevo, en 1850, al ser destituido de sus cargos por el militar, político y nuevo gobernador, José Gutiérrez de la Concha e Irigoyen, marqués de La Habana (1809-1895). Pero regresó en 1852 al ser relevado éste. De hecho Concha fue gobernador en tres períodos: 13 de noviembre de 1850 al 22 de abril de 1852; 21 de septiembre de 1854 al 24 de noviembre de 1859 y del 6 de abril de 1874 al 8 de marzo de 1875.

Entre 1853 y 1856, Pezuela dirigió el periódico semanal Anales y Memorias de la Real Junta de Fomento y Real Sociedad Económica de La Habana, donde publicó sus trabajos Estado actual de la esclavitud en los Estados Unidos  y Situación actual de la Turquía, entre otros.

    

Se retiró del ejército en 1854, y al ser nombrado nuevamente Gutiérrez de la Concha para gobernar, se marchó a España. Ingresó en la Real Academia de la Historia en 1865. Fue además miembro de la Sociedad Universal de Ciencias de París, de la Sociedad Geográfica de Madrid y de la de Londres.

Como colaboración a la Crónica general de España escribió su Crónica de las Antillas (1871). Y en la Revista de España (1872) publicó su monografía El Conde de Aranda, parte integrante de su inédita Historia de todos los capitanes generales de Cuba, desde la creación de este cargo.

Falleció el 3 de octubre de 1882 en la ciudad de La Habana, sobre la cual recopiló una erudita información de toda clase, lo que contribuirá a los estudios científicos que se desarrollan sobre ella a raíz de su próximo centenario de fundada.

Con este Diccionario geográfico, estadístico, histórico de la isla de Cuba (1863-1866) y su Historia de la isla de Cuba (1868-1878) Don Jacobo se convierte en una autoridad relevante para brindar servicios de referencia rápidos. Se conservan varios ejemplares de los 4 volúmenes del citado diccionario en la Sala Cubana Antonio Bachiller y Morales de la Biblioteca Nacional José Martí, independientemente de las ediciones digitales disponibles en la web. Nuevo tesoro para los lectores nacionales y extranjeros, de valor patrimonial y que encierra parte de la memoria histórica cubana.

 

Bibliografía y Citas

(1)Alcedo, Antonio de, 1735-1812.  Diccionario geográfico-histórico de las Indias Occidentales, o, América: es a saber: de los reynos del Perú, Nueva España, Tierra Firme, Chile, y Nuevo Reyno de Granada... con la descripción de sus provincias, naciones... : y noticia de los sucesos más notables de varios lugares... / escrito por...Antonio de Alcedo... -- Madrid : en la Imprenta de Benito Cano, 1786-89. - 5 v.

Jerónimo Valdés [en línea] https://www.biografiasyvidas.com/biografia/v/valdes_jeronimo.htm (Consulta 22 ene. 2019).

Parrado Álvarez, Oscar El Diccionario geográfico, estadístico e histórico de la Isla de Cuba; obra imprescindible para las investigaciones en medio ambiente y educación ambiental ambiente y educación ambiental Universidad de Camagüey Ignacio Agramonte Loynaz Articulo en PDF disponible [en línea] (Consulta 19 ene. 2019).

Sorhegui , Arturo. Jacobo de la Pezuela: paradigma de la historiografía cubana del siglo XIX
http://www.ach.ohc.cu/index.php/Bitacora/Conferencias/Jacobo-de-la-Pezuela-paradigma-de-la-historiografia-cubana-del-siglo-XIX (Consulta. 19 ene. 2019).

Torres Cuevas, Eduardo y Oscar Loyola Vega.  De la sociedad esclavista a la revolución independentista. En: Historia de Cuba, 1492-1898. P. 155- 228.