Descripción: El Socialista, periodico provincial Pinar del Rio, 15 de marzo 1967¡Gracias, Orlando Castellanos, por tu meritoria labor en la Radio cubana!

Por Astrid Barnet

“Si hubiese un talón de Aquiles, ese talón de Aquiles no sería el del cine cubano, sino del cine mundial (…) Pero si queremos ser justos, yo diría algo muy distinto: diría que está en el campo de la cultura. Realmente, no concibo un cineasta que no sea un hombre de gran cultura. Yo no concibo un artista, en su madurez, que no sea un hombre de gran cultura. Creo que Cuba ha tenido en el curso de la formación de su nación, desde los primeros años en que empezó a diseñarse la nación cubana hasta hoy, ha tenido siempre grandes ejemplos de lo que es un verdadero artista. Lo tuvimos en Domingo Del Monte, en Félix Varela, en José de la Luz y Caballero; lo tuvimos en José Martí y lo hemos tenido muy cercanamente en Nicolás Guillén, en Alejo Carpentier, en Lezama Lima, en Carlos Rafael Rodríguez”.

El anterior fragmento corresponde a una entrevista realizada por el inolvidable periodista Orlando Castellanos (1), de la emisora internacional Radio Habana Cuba, al hombre de cine, como bien confesó, Alfredo Guevara (2), el 18 de noviembre de 1992, para quien la vida cultural “puede ser planeada por una sociedad socialista, estimulada desde los centros de dirección, pero no puede ser inventada (…) y tenemos que partir de lo que existe y conquistar a lo que existe”.

Ambos, criterios emitidos durante una entrevista realizada por Castellanos a una de las personalidades más connotadas de la vida cultural y política cubana, incluida en el libro Yo también amo el cine, a la cual acompañan otras once referidas a cineastas cubanos y extranjeros, gracias a la selección realizada por Virgen González, con quien el periodista “compartió la idea de organizar en obras escritas su archivo de voces”.

A continuación, fragmentos de dichas conversaciones con algunas figuras pertenecientes al contexto cinematográfico de la isla como fueron, entre otras: La Habana, Santiago Álvarez (1919-1998) (Programa Formalmente informal--Radio Habana Cuba--13 de septiembre de 1983); Tomás Gutiérrez Alea (La Habana, 1928-1996); Palabras grabadas, Ediciones UNION, 1996, y Enrique Pineda Barnet (La Habana, 1933) Programa Conversaciones del Domingo, Radio Habana Cuba, 22 de marzo de 1990).

Castellanos: “Se ha dicho que fue muy precipitada la realización del filme Los refugiados de la cueva del muerto (3), fue muy precipitada. ¿Es cierto que te pusiste una meta límite?

.Santiago Álvarez: “(…) Puede ser que como soy una gente hipotensa, necesito de tensiones para poder desarrollar una obra creativa, artística. Y cuando no tengo una tensión, no me siento bien; cuando no tengo una impaciencia, no me siento bien, y entonces trabajo mejor artísticamente con la impaciencia y con las tensiones. Esto forma parte de la personalidad de uno. Y en el caso de esta película, nadie me dijo que la terminara mañana, fui yo quien me puse la meta de que tenía que terminarla para el 26 de Julio. Porque me parecía que era mí deber brindarle a este país ese trabajo, para que conocieran a través del cine de ficción algunos de los muchos episodios que sobre el Moncada se produjeron. Y además, quería demostrarme a mí mismo que en el trabajo de cine de ficción o de argumento se pueden romper muchos mitos establecidos”.

Castellanos: “(…) El momento actual para la cultura cubana en general ¿dirías que están en auge, o se autocensuran los creadores?

Tomás Gutiérrez Alea (Titón): “Creo que ha habido un largo período, sobre todo de eso que tú hablas, de autocensura; es decir, se ha ido practicando de una manera tan sistemática que se ha convertido ya en una manera de ser aquí, se ha convertido en lo normal. Sin embargo, siempre ha habido una necesidad de romper eso por algún lado (…) Pero al mismo tiempo, yo creo que este período sirve un poco para tomar conciencia de los problemas que hemos tenido. A mí me parece que una señal muy positiva es el último número de la Gaceta de Cuba, donde se habla en otro tono de las cosas. Se habla en un tono mucho más abierto y planteándonos las cosas de una manera mucho menos paranoica que hace algunos años, en que se veían fantasmas. Y yo creo que si rebasamos esta crisis material, eso se va a encaminar en una buena dirección”.

Castellanos: “(…) Quisiera ahora que me hablaras de La Bella del Alhambra, que ha sido un éxito de taquilla en Cuba y en el exterior”.

Enrique Pineda Barnet: “(…) Yo tenía el interés muy, muy arraigado de resucitar las raíces culturales del teatro nacional, las raíces culturales en este teatro vernáculo, en este teatro Alhambra. Por otra parte, quería revivir la música cubana de aquella época, revivirla con nuevas sonoridades, con nuevos timbres. Y aquí se da de nuevo el fenómeno de buscar los enlaces, buscar las conexiones. De que trato de tirar puentes hacia el teatro, hacia la música y se enlaza mi infancia: Galleguibiri, Mancuntiviri, el negrito, el ballet, en fin, el teatro vernáculo, la música, las canciones (…) Cuando oí por primera vez la música de Gonzalo y de Mario Romeu, que había sido parido con mucho dolor, con mucho trabajo, porque realmente trabajamos muy juntos, porque ellos interpretaron exactamente lo que yo estaba buscando (…) en fin, todo este proceso de la música, y el escuchar la música ya grabada, me dije: Aquí hay un cincuenta por ciento de la batalla ganada (…) Y la batalla ganada de la joven actriz Beatriz Valdés como acierto de selección -de cincuenta candidatas-, fue cuando me dije que teníamos una película de éxito en la mano, estábamos seguros de eso (…) De todos los que participaron en la realización de La Bella…yo quisiera poder tener tiempo de dar las relaciones completas de los nombres de esos compañeros, porque para mí son, cada uno, un héroe del trabajo en su especialidad. Todos, desde los choferes, los constructores, los iluminadores, sonidistas, escenógrafos, vestuaristas, toda la gente trabajó con tremendo amor”.

Yo también amo el cine es, sin lugar a dudas, un título para incursionar en ese mundo maravilloso, dinámico y trasgresor que es el cine, además de impronta literaria para rendir emotivo homenaje a Orlando Castellanos, inolvidable cultor de la palabra radiodifusora quien, siendo  apenas un muchacho desde su provincia natal de Ciego de Ávila (capital cubana de la alocución por su gran cantera de privilegiadas voces), “ya era un fanático del medio, no solamente para consumir sus mensajes, sino también para generarlos (…) y para emprender más allá de la pronunciación eficaz que impone el oficio, una orientación cultural de mayor permanencia”. Yo también amo el cine, obra artística que parte de la memoria de reconocidísimos hombres y mujeres del mundo de la imagen y que se inserta en la riqueza patrimonial de este país.

¡Gracias, Orlando Castellanos, por tu meritoria e incansable labor como profesional de la Radio cubana!

 

Citas

(1) Orlando Castellanos Molina (Ciego de Ávila, 1930- La Habana, 1998).- Uno de los iniciadores de la Onda Corta Experimental de Cuba y fundador de Radio Habana Cuba. Distinción Raúl Gómez García y Distinción por la Cultura Nacional—ambas en 1982. Premio Nacional de Periodismo por la Obra de la Vida (1995) y Medalla Alejo Carpentier (1996). De sus libros de entrevistas se han publicado: Formalmente informal (1990), Palabras grabadas (1997) y Más palabras grabadas (2008).

(2) Alfredo Guevara (La Habana, 1925-        ).- Fundador del ICAIC, institución que presidió (1959-1982 y 1991-2000). Fundador del Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano. Miembro del Consejo Ejecutivo de la Unesco (1990-1991). Doctor Honoris Causa del Instituto Superior de Arte de La Habana (1995); Orden José Martí (2009). Títulos publicados, entre otros: Revolución es lucidez (1998), Un sue;o compartido (2002), ¿Y si fuera una huella? (2008).

(3) Los refugiados de la cueva del muerto, único largometraje de ficción de Santiago Álvarez.