Las vivencias de un fotógrafo intrépido

Por Ms.C. Hilda Pérez Sousa

El encontrarnos con este fotógrafo era revivir aquellos momentos de los cuales no fuimos testigos, pero que formaron parte importante de la década de los años sesenta.

Ernesto Fernández, aquel muchacho que desde sus inicios se enamoró de todo el proceso de fotografía, de la mano de Josefina Mosquera, directora artística de la revista Vanidades. Así no los hizo saber, aquella mañana de agosto cuando lo entrevistamos en su casa

“(…) me llevó a Infanta y Peñalver, una nave, que llega hasta Desagüe. Ahí estaba Artes Gráficas, y yo subí aquellas escaleras preciosas, estaban todas las oficinas. Me llevo atrás y me enseño las prensas donde se procesaban (…) Había grandes mesas de cristales donde se ponían las páginas completas del negativo y se hacia el proceso de fotografía, era la cosa más bella que tu pudieras haber visto, yo me quede frio y me enamore de aquello” (E. Fernández, entrevista, 24 de agosto del 2017)

Sus primeros pasos los dio como ayudante de dibujante en la revista Carteles, siendo solo un niño. Colaboró en las revistas Mella, Bohemia e Inra, y más tarde en su sucesora la revista Cuba, donde integró su consejo editorial desde el año 1964. En esta, llegó a ser uno de los más autores más productivos. Trabajó en el periódico Revolución, desde 1958 con otros fotógrafos que después coincidieron en la revista Cuba como: Osvaldo y Roberto Salas, Alberto Korda, Fernando López (Chinolope) entre otros.

Durante su trabajo en Cuba, se distinguió por sus ensayos fotográficos, con instantáneas a color y a tamaño completo de página. Así fue publicado en abril del 66, el reportaje “60-777 (no da timbre),” de Rogelio París, sobre la preparación de los bomberos y los riesgos en el enfrentamiento de los incendios. (París, abril 1966). Uno de sus trabajos de indudable valor histórico fue el que realizó junto a Norberto Fuentes para el número de abril de 1965 con el título “Girón: en busca del tiempo pasado”.(1) Crónica que contó con una nota introductoria, en la cual se explicaba a los lectores lo siguiente: Un fotógrafo de la Revista CUBA, Ernesto Fernández, participó en la primera línea de fuego en los combates de Playa Girón. Hace un mes Ernesto Fernández y el periodista Norberto Fuentes se dedicaron a la difícil tarea de identificar algunas de las personas aparecidas en las fotografías. He aquí el resultado.(2) Fue un trabajo conmovedor, en el que las fotografías, entrevistas y documentos revelaron el horror de los momentos vividos; como el de un joven cuya madre se había envuelto en una sábana blanca, creyendo que las ametralladoras del avión no le dispararían, y allí encontró la muerte. Sus vivencias en los días de Playa Girón habían quedado antes plasmadas en las páginas de Lunes de Revolución, en su edición de mayo de 1961; (Padilla, mayo 1961) ahora, en Cuba, regresó a ese lugar para entrevistar a las personas que aparecían en las fotos que tomara durante aquellas jornadas de combate y dolor para sus habitantes (Fuentes, abril 1965). Más tarde quedarían reflejados muchos de estos testimonios en el libro del destacado poeta, narrador y periodista Víctor Casaus Girón en la memoria, que fuera premiado con mención por el jurado de Casa de las Américas en el género testimonio en 1970.

Con Norberto Fuentes repitió también otras temerarias experiencias, se incorpora a la lucha contra bandidos, donde las tropas de milicianos tenían al frente a Tomassevich (3). Según recuerda - En aquellos momentos yo tenía como 16 o 19 años, le pido a Tomassevich autorización y le digo- “yo quiero hacer un trabajo para ver cómo se captura a esa gente- y así mismo ocurrió, se movilizó a la Sierra del Escambray, más tarde quedarían plasmadas sus instantáneas en “Entre el peine y el cerco” (enero 1969). Mientras que Norberto Fuentes, de esa experiencia, escribe Caza bandidos, en septiembre de 1967, en la propia revista se anuncia la salida del libro. En esta ocasión Cuba publicaba dos de los relatos del libro sobre la limpia de El Escambray, que acompañó con ilustraciones del destacado diseñador gráfico Rafael Morante. (Fuentes, N. septiembre 1967)

Otros temas por los cuales se interesó y los lectores de la revista Cuba pudieron disfrutar sus reproducciones, fue a través de los reportajes sobre las escuelas de formación de Camilitos, (Múñoz-Unsaín, A. julio 1968), las cuales llegaron a extenderse a todo el país y sobre la labor que desempeñan las tropas guardafronteras en la defensa de la Isla (Fuentes, N. diciembre, 1967). De esa etapa nos decía “[…] nosotros estábamos acostumbrados a hacer, íbamos a provincia, nos metíamos en las empresas, estoy hablando del entusiasmo que había”. (E. Fernández, entrevista, 24 de agosto del 2017)

Otros temas también fueron abordados dentro de la publicación por este fotógrafo. En julio de 1964 realizó un fotorreportaje “Del Campamento de Columbia a Ciudad Libertad” en el cual recreó algunos de los episodios ocurridos mientras el lugar pertenecía a las fuerzas batistianas y después fuera convertido en escuela. Con Froilán Escobar realizó el artículo sobre la Ciudad Universitaria José Antonio Echeverría (cujae), la cual se comenzó a construir desde el año 61, quedando inaugurada el 2 de diciembre de 1964.

Ernesto fue uno de los fieles exponentes de la fotografía épica de la Revolución, según fuera catalogado por la fotógrafa y crítica de arte María Eugenia Haya. Fue Premio Nacional de Artes Plásticas en el 2011 y su carrera se distinguió por ser la de ese corresponsal intrépido y observador preciso(4). 

 

(1) En la entrevista, Ernesto Fernández (24 de agosto del 2017) al referirse a este tema comentó en la: “La idea de buscar a las personas que aparecían en las fotos que yo había tomado en Girón, en abril de 1961, surgió de Norberto Fuentes y Víctor Casaus, hicimos un documental sobre aquellos acontecimientos, pero se perdió porque en la recreación de los hechos había un muchacho que dijo malas palabras, al negarse a que yo lo cargara para salvarlo. Me decía que me iban a matar. Yo le había practicado un torniquete en la pierna herida. Me tiré del camión y lo recogí, y dije: - ¡este tipo está loco! Cuando lo buscamos para hacer el documental, el muchacho decía que a él no le habían tirado fotos, pero cuando se la enseñé, empezó a llorar, y me decía: ¡Tú fuiste el que me salvó la vida!”

(2) Fuentes, N. (abril 1965). Girón: en busca del tiempo pasado. Cuba, 36, 4-11.

(3) Raúl Menéndez Tomassevich, General de División, combatiente del Ejército Rebelde. Tuvo una intensa participación en el enfrentamiento al bandidismo, primero en la parte oriental del país y después en Las Villas, en la lucha contra bandidos en El Escambray.

(4)Casaus, V. (2012). Girón en la memoria (Ed. La Memoria). La Habana: Centro Pablo de la Torriente Brau, p. 223.