A mis colegas bibliotecarios: un día de 1966

Por Víctor Fowler Calzada

Registrando publicaciones viejas, una de tantas cosas maravillosas que es posible hacer en una Biblioteca, encuentro noticias de la biblioteca misma. Es un recorte, tomado del periódico “Granma” del día 8 de marzo de 1966. “Culturales”, la sección dedicada a ofrecer noticias de este tipo, avisa e invita a asistir a actividades diversas. Esa noche, en el Anfiteatro del Hospital-Escuela General Calixto García, va a tener lugar una proyección de cortometrajes de cine científico. Par de días más tarde, en el Museo de Artes Decorativas y con entrada libre, va a comenzar un ciclo de conferencias sobre “El diseño francés de los siglos XVII y XVIII”. Otro anuncio avisa que ese mismo día, la soprano Georgia Guerra estaría interpretando obras del Renacimiento en el Palacio de Bellas Artes (hoy Museo Nacional) y la Orquesta Sinfónica Nacional avisa que durante dos semanas va a estar ofreciendo funciones en una gira por todo el país.

Del mundo de las bibliotecas aparecen varias propuestas. Una charla dentro del “ciclo de narraciones históricas” (así se le identifica) titulada “La lucha del hombre por conquistar la naturaleza” en la Biblioteca Nacional el día 9 en horas de la tarde; una parada del Bibliobús en la esquina de 100 y 51, en Marianao, a las 6 de la tarde de ese mismo día; una conferencia dentro del ciclo “Introducción a la historia del arte”, a cargo de Bienvenido Rodríguez, el jueves 10 a las 8 de la noche en la Biblioteca Nacional; una segunda acción del bibliobús, esta vez en Luyanó, el día 11 a las 6pm “para recoger y entregar en préstamo libros a los lectores de la localidad”. Además de ello, en esa misma semana providencial, para el día 11 a las 9 de la noche se anuncia un concierto de música tradicional cubana con la cancionera María Granados; de ella, nos recuerda la nota, que “actualmente tiene 86 años de edad, pero que conserva su voz de timbre juvenil y los acentos que ya, cuando la fundación del Partido Revolucionario Cubano en Nueva York, admirara nuestro apóstol José Martí.” Finalmente, otra breve nota comunica a la población que, como parte del trabajo de los departamentos de Selección y Adquisición de la Biblioteca Nacional, está siendo ofrecido un “Servicio de Información sobre Publicaciones extranjeras referentes a la ciencia, la técnica y las humanidades.”

A la luz de hoy, la pagina de periódico que comento es tanto una memoria hermosa como un desafío; nos habla de un momento en el tiempo que pasó, pero también de como ese esfuerzo diario, persistente, por difundir cultura es la médula de la institución bibliotecaria. Más allá de lo que haya aparecido en el periódico un día particular, es eso lo que las bibliotecas son y hacen. Impresiona saber que la prensa avisaba a la población sobre los lugares en los que, a lo largo de una semana, estaría el bibliobús prestando libros. Y estremece ser testigos, mediante la nota, de uno de esos puntos de giro para la práctica de la profesión; la ocasión exacta en la que un servicio es abierto a la población para estimular el aumento de los accesos a la institución y un uso multiplicado de los fondos. Llama la atención el detalle referente a la colocación de las actividades en en el tramo entre 6pm-8pm, decisión que ubica estas “actividades culturales”, como es común llamarlas hoy, en los horarios de tiempo libre de la población.

El homenaje de la memoria consiste en impedir que un momento especial en el tiempo se pierda en el olvido y por ello lo tomamos, definimos lo que era, nos empeñamos en que vuelva a brillar y en que resalte. El homenaje a través de la práctica consiste en elegir lo mejor de ese pasado, investigar y estudiar para tratar de conocerlo en toda su profundidad y derivaciones, en relanzar eso mejor y, dentro de circunstancias nuevas, superarlo.

Descripción: D:\para llevarme\Biblioteca-Nacional-02-b.jpg