Esteban Pichardo y Tapia y su Diccionario provincial casi razonado de vozes[sic] y frases cubanas

Por Olga Vega García

Como se ha expuesto en el recientemente publicado número 384 deTesoros de Librínsula (1): Una obra de referencia sobre Cuba olvidadapor jóvenes investigadores y estudiantes, que versa sobre Don Jacobo dela Pezuela (1811-1882) y su Diccionario geográfico, estadístico, históricode la isla de Cuba, diversos originales cubanos de los Siglos XIX y XX sonahora subutilizados dado el desconocimiento de su existencia y valía porparte de investigadores y estudiantes de cualquier nivel y especialidad, loque resulta inconcebible, ya que por mucho que aporten otros productosdisponibles en la red de redes, éstos podrían estar parcializados oincompletos y contener inexactitudes de todo tipo, lo que conspiracontra su grado de confiabilidad, mientras que un ejemplar raro y valiosode época, o su reproducción tanto en soporte bibliográfico comoelectrónico es insustituible por su relevancia como fuente de información.

Conocer acerca de estos autores ya emblemáticos y sus obras, su pasopor las calles habaneras y su impronta en impresos que no en todos loscasos se guardan en otras bibliotecas iberoamericanas, esparticularmente importante en el año en que se conmemora el 500aniversario de la capital cubana, a lo que se añade que se produjeron enfamosas imprentas habaneras de los siglos XIX y principios del XX, con elagravante de que el tiempo trascurrido conspiró contra su existencia enel mercado de anticuarios, acrecentando su precio y rareza bibliográfica.

Esteban Pichardo y Tapia (1799-1879) fue un cartógrafo, agrimensor,lexicógrafo, abogado y escritor cubano, nacido el 26 de diciembre de 1799en Santiago de los Caballeros, República Dominicana. Su vida y obraaparece descrita de forma extensa en un artículo del Dr. Antonio NúñezJiménez de ahí que en esta ocasión se ofrecerá una breve referencia,recomendándose la lectura de éste último. (2)

Llegó a Cuba muy niño a la ciudad de Puerto Príncipe, hoy Camagüey,Allí en 1821 se recibió de abogado) y después viajó por Puerto Rico y Filadelfia. En 1823 abrió un bufete en Guanajay y ejerció allí como abogado para trasladarse después a la Habana.

Se hizo agrimensor y recorrió gran parte del país. No sólo profundizó enel conocimiento de la geografía física de la Isla de Cuba, sino que recopilóuna extensa relación de términos de uso frecuente, muchos de los cualeseran cubanismos empleados por la población para designar elementos dela naturaleza, lo que acrecentó la valía de esa investigación.

En 1836 publicó en Matanzas su famoso Diccionario Provincial ycasi razonado de voces cubanas, y al mismo tiempo que comenzó a elaborarmapas de dicha ciudad y otras regiones del país. En 1851 fue designado comosecretario de la Comisión de División Territorial, cargo en el que acumulócuantiosas datos para la redacción de la Geografía de la Isla de Cuba, publicadaposteriormente en 1854.

Su obra cartográfica cumbre fue la Carta Geo-hidro-topográfica de la Isla deCuba, por lo cual hizo dos excursiones por la Isla, en las que rectificó latitudes,reconoció sus costas y anotó nuevos y curiosos datos que merecieron laaprobación de las entidades científicas. Este producto de 40 años de trabajos ysacrificios le valió la Secretaria de la Comisión Provincial del Censo.En 1860 la reina de España felicitó a Pichardo por las primeras hojas publicadasde su mapa. Dos años después recibió la medalla de Comendador Ordinario dela R.O.A. de Isabel la Católica.

Su Diccionario provincial de vozes [sic] cubanas contóa partir de su primera edición con sucesivas reediciones a lo largo delsiglo XIX dada la demanda creciente del título, publicándose convariaciones entre una a otra, e inclusive existe una que data del Siglo XX(3).En la segunda edición de 1849 el autor expresa “agotándose ya suedición, me propuse ir acopiando materiales para la segunda, bienpersuadido de que saldría incomparablemente más rica, correcta y lujosa.

Por fortuna además de los antiguos datos, vinieron a favorecerme endiferentes ramos, con especialidad en la parte de Historia Natural, nuevostrabajos y curiosas apuntaciones de personas doctas…” A continuaseñala que “los efectos fueron asombrosos: en toda la Isla y ultra de ellaEl Diccionario Cubano adquirió celebridad…”, por lo que recibió un elogiode la Real Academia Española.

Diez años después esa edición volvía a agotarse y por razones muy bienfundamentadas cambia su titulo a “Diccionario casi-razonado” yresponde a la crítica entonces emitida sobre la obra. Aparece entoncesuna cuarta edición donde explica las novedades que refleja. Se refiere alcaso de las llamadas “voces corrompidas que se estampan para que nose usen”, y el habla de negros bozales, los naturales de África y losnegros criollos, chinos o “asiáticos”.

El texto en columnas es muy legible. Por ejemplo en una página elegida alazar se menciona el “atol: o caldo espeso, prácticamente el obtenido desustancias farináceas”; el aura, denominada tiñosa en la parte occidental,y común actualmente en la campos y ciudades, y en la capital, rodeandoedificios altos, y ayudando siempre al saneamiento de las áreas quecontrolan, se describe detalladamente citando a Don Ramón de la Sagra(1798-1871) así como el atún, con referencias a Don Felipe Poey (1799-1891).

Otras palabras no son tan usuales hoy en día como atojar, o sea “azuzarcon ahínco a los animales ferozes [sic] singularmente los perros, paraque muerdan o persigan”…y así cualquier vocablo puede ser encontradopor el investigador que lo requiera.

Se incluye al ave nacional, el tocororo, representado enuna bella imagen en la monumental obra de La Sagra: Historia fisica,politica y natural de la isla de Cuba: “Ave silvestre, comunísima en toda laIsla, de preciosos y variados colores: representa el tamaño o poco menosde una golondrina… pico algo corvo, rojo bermellón en lo inferior como elvientre, trasera y debajo de las alas; negro por encima del pico; la cabezade un bello azul metálico: el lomo verde brillante; garganta y pechoceniciento claro; alas negruzcas azuladas con manchas blancas, la colatruncada en su estremidad [sic.] como bocado, blancuzca debajo, verde yazul por arriba. Este pájaro exclusivo de la Isla permanece mucho tiempoquieto, solitario en las ramas bajas de los árboles sombríos, donde esmuy fácil de cazar aunque no sea buscado para ese fin… no es arisco, sealimenta de semillas e insectos…” p. 351.

Otras publicaciones abarcaban las temáticas de poesía, música y pintura,además de escribir una novela, El fatalista. Publicó además tres tomos dela obra Camino de la Isla de Cuba. Itinerarios.

Fue nombrado socio de Mérito de la Sociedad Económica de Amigos delPaís y de la Real Academia de Ciencias Médicas, Físicas y Naturales de LaHabana.

Enfrentó la persecución por parte de las autoridades coloniales a causade sus ideas políticas, y finalmente murió en La Habana un 26 de agostode 1879.

El estado de conservación de los volúmenes existentes esrelativamente bueno, dado que se tratan de producciones del período dela imprenta mecánica, en las que se utilizó un tipo de papel de madera,más degradable que los correspondientes al período de la imprentamanual, elaborado a partir de fibra textil. Presentan manchas de humedady los efectos de una constante manipulación por parte de los lectores alconstituir obras de referencia muy solicitadas. Las encuadernaciones sontodas modernas, en pergamoide y sus márgenes fueron cortados enfechas no determinadas.

Si bien es posible obtener reproducciones en formato papel, actualmenteen venta en librerías de anticuarios, o digitales mediante Internet; véasepor ejemplo la incluida en Google, correspondiente a la 4ª. ed. de 1875,entre otras, que resultan más asequibles al lector y evitan manipularvolúmenes en soporte bibliográfico de las ediciones originales de lossiglos XIX y XX, no ha de obviarse la valía de un título muy solicitadoentonces, y más ahora, en que estas ediciones habaneras confirman laimportancia de la capital en el campo de la Bibliografía Cubanaretrospectiva.

 

BIBLIOGRAFÍA CITADA.

(1) Vega García, Olga. Una obra de referencia sobre Cuba olvidada porjóvenes investigadores y estudiantes [en línea] Librinsulahttp://librinsula.bnjm.cu/tesoros.html (Consulta 18 abril 2019).

(2) Antonio Núñez Jiménez. Adaptación del artículo Esteban Pichardo yTapia. Geógrafo y Cartógrafo (1799-1879) Revista Canoa (2), 1995. LaHabana. Fundación La Naturaleza y el Hombre.

(3)Pichardo, Esteban. Pichardo novísimo o, Diccionario provincial casirazonado de vozes y frases cubanas: Novísima edición corregida yampliamente anotada por el Dr. Esteban Rodríguez Herrera. -- La Habana :Academia Cubana de la Lengua, 1953. lxii, 716 p.

BIBLIOGRAFÍA CONSULTADA.

Esteban Pichardo: un dominicano que enriqueció la cartografía cubana[en línea] http://www.habanaradio.cu/articulos/esteban-pichardo-undominicano-que-enriquecio-la-cartografia-cubana/ (Consulta 15 de mayode 2019).

Esteban Pichardo Tapia [en línea]ttps://www.encaribe.org/es/article/esteban-pichardo-tapia/1567(Consulta28 de mayo de 2019).

Fallece en La Habana el notable geógrafo cubano Esteban Pichardo Tapia[en línea]
http://www.cadenagramonte.cu/efemerides/ver/1879--fallecehabana-notable-geógrafo-cubano-esteban-pichardo-tapia (Consulta 21mayo 2019).