La Habana en el lente universal. Una mirada desde la fototeca de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí

Por Mabiel Hidalgo Martínez

La ciudad de La Habana recién cumplió sus 500 años de fundada y con fotografías de su hermosa y variada arquitectura, sus calles, plazas, monumentos y el mar que la abraza, el espacio Sobre una Palma escrita que coordina el Grupo Colección Cubana de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí (BNCJM), devino motivo oportuno para celebrar el cumpleaños de la capital de todos los cubanos.  


López Ortiz. Baños del Malecón, 1902.

Los que habitamos la ciudad y quienes la han visitado en todas las épocas, sin duda alguna refieren que La Habana es una ciudad fotogénica. Por su diversidad de colores, de luces y sombras, unido a la alegría de sus habitantes y un sin número de atributos que la hacen especial y única en el mundo, es meritorio que repasemos su historia a través de la fotografía, porque a decir de Peter Burke, “en el caso de los paisajes urbanos, los detalles de determinadas imágenes tienen en ocasiones un valor especial como documento”(1).

El recorrido fotográfico por la ciudad más cosmopolita de Cuba, tuvo lugar a partir de la selección de imágenes pertenecientes a los fondos fotográficos de la fototeca de la BNCJM. Representa pues, una muy breve selección de fotos ante el notable acervo gráfico que posee la colección, principalmente tratándose de La Habana.

Las fotografías con reconocidas firmas del ámbito fotográfico cubano e internacional, quienes se asentaron o estuvieron de paso por la ciudad, nos llevarán a un recorrido desde la segunda mitad del siglo XlX y hasta mediados del XX, pues fue La Habana precisamente, la segunda ciudad en el mundo en tener un estudio de fotografía al daguerrotipo, el 3 de enero de 1841(2), antecedida por Nueva York y seguida por Londres, incluso, primero que París, el lugar que patentizó el invento de Daguerre.  

Según la historiografía cubana, la primera imagen fotográfica a través del daguerrotipo que se obtuvo en el país, corresponde a la Plaza de Armas, uno de los símbolos de la ciudad y la realizó el hijo del Capitán General de la Isla, Pedro Téllez Girón, el domingo 5 de abril de 1840. No existe evidencia material de la imagen, captada a través de una ventana del Palacio de los Capitanes Generales, solo consta la nota informativa en el diario Noticioso y Lucero. De esta forma llegó el invento del daguerrotipo a Cuba, precisamente, por La Habana.

A partir de entonces la ciudad se convierte en sitio obligado de visita y experimentación del arte fotográfico, principalmente norteamericanos, españoles, franceses y cubanos tuvieron su galería fotográfica en la ciudad. La calle O’Reilly, importante corredor comercial de la época,  era reconocida como “calle de los fotógrafos y las fotógrafas” por la cantidad de estudios fotográficos que tuvo en la segunda mitad del siglo XlX: alrededor de 155(3).


Calle O’Reilly en el siglo XlX

La Habana por sus atributos como ciudad del Caribe, su puerto, las construcciones, el paisaje, su cultura, y sobre todo el clima y la intensidad de la luz del sol que permitía, en tiempos que no existía el bombillo eléctrico, obtener imágenes a través de la cámara oscura, durante el siglo XlX se convirtió en atractivo para extranjeros que hicieron escala y llevaron a sus países, imágenes fotográficas de la ciudad. Tal es el caso del viajero y fotógrafo húngaro Pal Rosti (1830-1874), quien se considera pionero de la fotografía paisajística en América, y tomó una vista del Templete, el sitio fundacional que dio lugar al emplazamiento de la Villa de San Cristóbal de La Habana, el 16 de noviembre de 1519.


Pal Rosti. El Templete, circa 1857-1858

Las imágenes de La Habana legadas por el fotorreportero español, radicado en Cuba, José Gómez de la Carrera (¿-1908), constituyen verdaderos testimonios gráficos de la ciudad y sus gentes; a través de su obra, desplegada fundamentalmente en la revista El Fígaro, vemos escenas costumbristas finiseculares que conforman el entramado social y cultural  de la ciudad.


Gómez de la Carrera. Carretonero, 1890

Una de las colecciones que contiene importantes imágenes desde el punto de vista documental y que refleja antiguos lugares de La Habana es la del fotógrafo Fernando López Ortiz. La vista del Palacio de Aldama en 1879, en la que puede apreciarse la verja de hierro que bordeaba la edificación y delimitaba el perímetro del Campo de Marte y que en la actualidad rodea la Quinta de los Molinos, pertenece a su colección. También la fotografía del puente sobre el río Almedares, antes de construir el puente de cemento que actualmente une la calle 23 con el municipio Playa.  Al fondo, se observa la fábrica de cemento del mismo nombre del río, en plena faena de producción.


López Ortiz. Palacio de Aldama, 1879


López Ortiz. Puente sobre el río Almendares


López Ortiz. Esquina de San Lázaro y Belascoaín

El panorama epidemiológico, social y económico de La Habana luego de la retirada de España, era nefasto. Durante el gobierno interventor, entre 1899 y el 20 de mayo de 1902, los fotógrafos del ejército norteamericano tuvieron como objetivos, reflejar la situación del país, negar las tendencias retrógradas del colonialismo español y mostrar nuevas obras constructivas como el Malecón habanero y el remozamiento de las principales calles y avenidas.


Calles Águila y Vives, 1899


Calzada del Vedado, 1899

Otro de los archivos fotográficos que ha llegado a nuestros días y que surgió a partir de la gestión gubernamental es el de la Secretaría de Obras Públicas, iniciado con el gobierno de Gerardo Machado entre 1925 y 1933. El secretario de Obras Públicas, doctor Carlos Miguel de Céspedes, apodado el dinámico, fue el encargado de crear el departamento de fotografía. Las varias obras constructivas que se llevaron a cabo durante el período presidencial del “asno con garras”, como lo calificara Rubén Martínez Villena, principalmente la construcción de la Carretera Central y el Capitolio, integran la llamada colección Presidentes de la BNCJM.


Capitolio, noche de inauguración, 20 de mayo de 1929 

La fotografía de los obreros del Capitolio es la de mayor concentración de personas en la historia de la fotografía cubana, alrededor de 5000 obreros posaron el 9 de febrero de 1929, apenas tres meses antes de su inauguración(4). Manuel Martínez Illa se desempeñó como jefe del departamento de fotografías de dicha secretaría y su hermano Arturo ganó el segundo premio del concurso, el premio dorado lo obtuvo Osvaldo de la Torre.


Constructores del Capitolio, 9 de febrero de 1929

Uno de los reporteros gráficos más representativos del país, habanero de nacimiento aunque de raíz gallega, fue Generoso Funcasta (1908-1965). Su obra, destinada a la prensa en su mayoría, refleja aspectos muy variados de la ciudad desde el punto de vista material y espiritual de sus gentes. La Habana que nos llega desde la fotografía de Funcasta está matizada por las luces y sombras de la sociedad que le tocó vivir y que muy bien documentó con su cámara. 


Funcasta. Malecón habanero, circa de 1930


Funcasta. Calle de La Habana, circa de 1930

También resultado de la Secretaría de Obras Públicas, pero en períodos posteriores, nos llegan imágenes de una ciudad con aires de modernidad: grandes edificios, anchas avenidas, autos que circulan por las calles, los actualmente  nombrados “almendrones” en sus tiempos mozos, un panorama que refleja las transformaciones y expansión de una ciudad que nació en los alrededores de La Habana antigua y que hoy comprende 15 municipios y ronda los dos millones de habitantes. 


Calle Dolores, Lawton, 1949


Calle Línea, 1955


Calle 23, Vedado, 1957


Edificio FOCSA, Vedado, 1956

 

(1) Peter Burke. Visto y no visto. El uso de la imagen como documento histórico. Barcelona: Crítica, 2005. p. 106.

(2) El primer estudio fotográfico lo inauguró el norteamericano George Washington Halsey, en la calle Obispo número 26.

(3) Cifra aportada por el estudio de Grethel Morell y Arturo Pedroso en su libro O’Reilly calle de los fotógrafos. La Habana: ediciones Boloña, 2018.

(4) Jorge Oller en su artículo “El multitudinario retrato de los constructores del Capitolio”, publicado en Cubaperiodistas, el 13 de Julio de 2015, relata la historia de la fotografía.