Visión de la Habana de principios del siglo XX en tarjetas postales atesoradas en la BNCJM

Por Olga Vega García.

En saludo al 500 Aniversario de la capital se ha hecho una selección de tarjetas postales de época conservadas en la Fototeca de la BNCJM que muestran aspectos muy disimiles de La Habana en la primera mitad del siglo XX: sus calles, fortificaciones y todo tipo de edificaciones, monumentos, personajes célebres, escenas de vida social y costumbres, entre otros aspectos interesantes para el lector de hoy.

Como puede observarse, se vislumbran procesos de la construcción inicial de algunas importantes edificaciones; otras fueron recientemente restauradas recobrando su brillo inicial. Las que han sido ya derrumbadas se conservan en el recuerdo de las personas que vivieron esa época o que han leído sobre ella.

Como antecedente, en el evento BIBLIOARCHI 2007, organizado por el Instituto de Literatura y Lingüística se presentó una ponencia, Colecciones de materiales especiales “valiosos” en los acervos de las bibliotecas en la que se ponía énfasis en el valor de las tarjetas postales como fuente de información. La ponencia a texto completo y su resumen aparece publicada en Memorias de los Coloquios Internacionales Biblioarchi 2005 y Biblioarchi 2007. ISBN: 978-959-7152-11-(2008). (1)

En el 2008, en la sección Tesoros de Librínsula (2) se publicó un artículo titulado: La Mujer cubana vista desde el extranjero: un precioso grabado y una curiosa dedicatoria escrita hace poco más de un siglo, en el cual se dio a conocer una postal de Vicente Blasco Ibáñez con texto inédito dedicado a las cubanas.

En junio de 2003 se defendió en la Universidad de La Habana un trabajo de diploma (3)titulado Tarjetas Postales de la Biblioteca Nacional José Martí: Estudio Parcial de una Colección Especial por las estudiantes Dunia Llanes Padrón y Yanet María Lorenzo Jiménez, tutoradas por las Licenciadas Olga Vega García y Concepción Jaén Basté. La elección del tema se justificaba porque las tarjetas postales constituyen un tipo de documento insustituible para la reconstrucción de un pasado más o menos remoto, nacional o extranjero.

Con este diploma se investigó en el tema para sentar las bases de una metodología de trabajo dedicada al procesamiento de ese tipo de documento especial desde el punto de vista de su control bibliográfico manual y automatizado, y posterior circulación, intercambiando experiencias con colegas de otras instituciones de la capital o del extranjero.

Después de realizado un estudio de la terminología relacionada con el tema se puede decir que una tarjeta postal es aquella que se utiliza con el fin de la comunicación escrita y lleva estampado un sello. Surge como medio de comunicación, constituyendo una forma más económica de enviar mensajes. Fue por iniciativa de un profesor austriaco, el Dr. Emanuel Hermman, que se firmó un decreto que permitía circular tarjetas postales con franqueo reducido poniéndose en circulación el 1º de octubre de 1869.

Este tipo de documento continuó evolucionando en las primeras décadas del XX tanto en Cuba como en el extranjero. Así en el período de 1902 - 1914, se desarrolló una época de oro de las tarjetas postales, que comenzaron a ser utilizadas por la mayoría de los países europeos con fines muy variados: políticos, sociales, religiosos, publicitarios y artísticos.    

Durante la Colonia, España introdujo esta innovación en la Isla y ya en 1876 se acepta su ingreso a la Unión Postal Universal. En 1878 se emite la primera tarjeta postal oficial del país, alcanzando su mayor auge hacia 1902.

Profundizar en las diferentes técnicas de confección de las tarjetas postales permite tener un conocimiento más general sobre este material, y así podemos conocer que fueron diversas las técnicas empleadas para su impresión: tipografía, litografía, offset, serigrafía, talla dulce, entre otras, aunque las más utilizadas fueron de hecho la fototipia y la fotografía

En el caso de Cuba en los primeros años fueron producidas en talleres litográficos e imprentas en su mayoría extranjeras, principalmente europeas. Ya en 1907 se fundaba la Compañía Litográfica de La Habana, que monopolizó toda la producción. Hacia el año 1927, se comenzó a utilizar el offset como nueva técnica de impresión. Es curioso que tanto en Cuba como en otros países en muchos casos no se pudiera identificar la casa impresora. La mayoría de las tarjetas presentan un formato de 14 x 9 cm, aunque se puede encontrar algunas con formato de 15 x 10 cm o 13 x 8 cm.

El auge en la utilización de este medio de comunicación provocó que numerosos impresores se dedicaran a este negocio. Países como Francia, España, Estados Unidos y Alemania, haciendo uso de sus ventajas tecnológicas y recursos comenzaron a producirlas utilizando las técnicas de impresión más modernas en aquella época.  En general el aumento en la producción de postales no se mantiene de forma creciente al transcurrir las décadas, sino que aumenta o disminuye sin causa aparente.

A lo largo del tiempo las postales se han convertido en documentos muy interesantes a atesorar por bibliotecarios, archiveros o museólogos; a pesar de que todavía se consideran por algunos, particulares o instituciones, como un material de carácter efímero y se descartan o guardan en condiciones no adecuadas, lo que limita el acceso de los investigadores a éstas. En otros casos se aprecia su valor, pero no se ha dispuesto de suficiente información para procesarlas y recuperarlas de acuerdo a las normas internacionales vigentes.

En el caso de estas tarjetas se debe analizar no solo el valor de las piezas desde el punto de vista iconográfico, sino la información manuscrita que contienen, por cuanto en muchos casos provienen de personalidades de renombre nacional o universal. Y los sellos por su parte tienen valor numismático.

Los temas seleccionados en esta oportunidad para Tesoros son muy diversos incluyéndose dos preciosas fortificaciones a color: el Castillo de los Tres Reyes del Morro,  erigido entre los años 1589 y 1630 a cargo del ingeniero militar italiano Juan Bautista Antonelli, con la finalidad de proteger la entrada al puerto de La Habanade ataques de corsarios y  piratasy laFortaleza de San Carlos de la Cabaña,  la mayor de las instalaciones militares creadas por España en América luego de la Toma de La Habana por las tropas británicas en 1762.

  

Edificios de importancia capital ubicados en la zona más antigua aparecen representados, por ejemplo, el precioso Templete, edificación de carácter histórico, situada en la Plaza de Armas y cuya construcción data de 1827. Fue erigido a propuesta del capitán general Francisco Dionisio Vives en el lugar donde se cree que se fundó la Villa de San Cristóbal de La Habana en 1519.

  
   

El portal con columnas del Palacio de los Capitanes Generales ofrece una vista de cómo era en la época e impresa la postal. Por su parte el Palacio Presidencial, hoy Museo de la Revolución, fue inaugurado un 31 de enero de 1920, después de un período constructivo de siete años, durante el gobierno de Mario García Menocal (1866 - 1941) y aparece plasmado igualmente a todo color. 

   

Emblemáticos paseos habaneros como la Plaza de la Fraternidad dan a conocer un conjunto de varios parques situados en el extremo sur del Paseo del Prado, en La Habana. El Capitolio Nacional de Cuba es una de las edificaciones más notables de la ciudad de La Habana. Las obras de su construcción fueron iniciadas por el dictador cubano Gerardo Machado (1869-1939) en el año 1926 y puede ser visto parcialmente levantado en la segunda postal.

Las edificaciones del Vedado, barrio de la ciudad de La Habana cuya construcción se inició a finales del siglo XIX y alcanzó su máximo esplendor en la primera mitad del siglo XX se plasman por supuesto en ellas. Véase por ejemplo la entrada de la Universidad de La Habana aún sin su escalinata, y el Vedado Lawn Tennis Club destinado a la recreación de la alta burguesía entre 1902 y 1959.

   

Otras obras ya no existen, como el Hospital Nuestra Señora de Las Mercedes, inaugurado en febrero de 1886 y posteriormente demolido en agosto de 1958. 

Sitios vinculados con la recreación y vida cultural de la ciudad se presentan con todo lujo de detalles, la cancha de Jai-alai o pelota vasca, deporte traído a la Isla en el año 1898.

   

Una curiosa vista de una playa del oeste de la ciudad muestra la bandera americana indicando que se trataba del período de intervención norteamericana.

El suntuoso Palacio del Centro Gallego de la Habana, sede actual del  Gran Teatro de La Habana "Alicia Alonso" y el Hotel Inglaterra se muestran en otra, como fondo del Parque Central con la estatua del apóstol de la Independencia Cubana José Martí (1853-1995), realizada por el escultor cubano José Vilalta de Saavedra (n. 1862) y develada el 24 de febrero de 1905.

Esperanza Iris Bofill Ferrer (1884-1962)  llamada la Reina de la opereta, fue una cantante, vedette y actriz de teatro mexicana. que se  presentaba en Cuba dos veces por año, en temporadas que se prolongaban durante tres o cuatro meses, cada una en el teatro Payret encantando al público habanero.

Novedosas construcciones de aquel momento,  recientemente restauradas  como la famosa Manzana de Gómez, construida por el magnate José Gómez-Mena Vila (1883-1980) en la  década de 1910, fue el primer complejo comercial de estilo europeo en Cuba, y posteriormente incluyó centros de enseñanza, comercio y oficinas. En la actualidad es el Gran Hotel Manzana Kepinski.

Y despliegan su belleza nuevos barrios con toda su modernidad para aquel momento en que se extiende la ciudad. Miramar fue una de las principales zonas residenciales de la ciudad desarrollada en la primera mitad del siglo XX y que se caracterizó por contar con grandes avenidas y mansiones, parques con glorietas, balnearios, y clubes sociales.

   

La necesidad de disponer de medios para conservar esta rica colección de carácter patrimonial se evidenciaba tanto en las instituciones visitadas como en la propia BNCJM, puesto que sobre todo las más antiguas se han visto afectadas por agentes físicos, químicos y biológicos que requieren de medidas urgentes que limiten su deterioro.

A modo de conclusión se pone de manifiesto que, las tarjetas postales cubanas presentan una calidad y un nivel equiparable a las producidas en otros países, con el valor agregado de la riquísima información que suministran sobre la cultura nacional en todas sus manifestaciones. Desarrollar actividades que promuevan la donación de tarjetas postales por parte de los coleccionistas o de simples particulares, creando la conciencia de la necesidad de rescatar un patrimonio muchas veces olvidado es una labor que de impone como parte de la salvaguarda de la memoria histórica.

 

Bibliografía citada

1 Memorias de los Coloquios Internacionales Biblioarchi 2005 y Biblioarchi 2007. ISBN: 978-959-7152-11- -(2008).

2 La Mujer cubana vista desde el extranjero: un precioso grabado y una curiosa dedicatoria escrita hace poco más de un siglo [en línea]. Librínsula Vol. 5 no. 207 :  mar. 2008  http://librinsula.bnjm.cu/207 tesoros_1.html  [Consulta: 28  mar. 08] (ISSN 1810-4479). (2)

3 Tarjetas Postales de la Biblioteca Nacional José Martí: Estudio Parcial de una Colección Especial por las estudiantes Dunia Llanes Padrón y Yanet María Lorenzo Jiménez,tutorasLicenciadas Olga Vega García  y Concepción Jaén Basté.

Bibliografía consultada

Guerra Aguiar, J.L.  Historia Postal de Cuba. –La Habana  :  Museo Postal Cubano, 1985. -- 168 p.

Lapique Becali, Zoila.  La Memoria en las Piedras / Zoila Lapique Becali. --La Habana : Ediciones Boloña, 2002. --220p.

Teixidor Cadenas, Carlos.  La Tarjeta Postal en España 1982 – 1915 /  Carlos Teixidor Cadenas. --Madrid : Espasa, 1999. 230p.

Valeriano, Laura.  Historia de las Tarjetas Postales [en línea]. –Madrid : Tarjetas Postales, 2002
<http://perso.wanadoo.es> [consultado : 15 de oct. 2002].

Valle Rodríguez, Jesús del.  Entero Postal de Cuba, Siglo XIX. Filatelia Cubana (La Habana) 24 (2) : 12-14, Mayo – Agosto, 1989.