Otro año de intensa labor del Sistema de Bibliotecas Públicas de la capital, en el aniversario 500 de la villa San Cristóbal de La Habana.

Por Miguel Viciedo Valdés

Con la presencia del nuevo director de la Biblioteca Nacional de Cuba José Martí, el intelectual Omar Valiño, tuvo lugar en la sede de la Biblioteca Pública Provincial Rubén Martínez Villena el balance del trabajo anual realizado por el Sistema de Bibliotecas Públicas de la capital. Regla Perea Fernández, directora de la biblioteca, anunció la presencia además de Margarita Bellas y Lourdes de la Fuente, subdirectoras metodológica y de servicios respectivamente de la BNCJM; así como de Kenya Galán subdirectora de la Dirección Provincial de Cultura para la atención a las relaciones internacionales de esa entidad, los cuales prestigiaron con su presencia el balance, junto a directoras de bibliotecas públicas, bibliotecarios de la Villena y otros invitados.

La directora de la Villena en su intervención abordó de forma detallada el quehacer del trabajo bibliotecario del Sistema desde la composición del mismo, el estado constructivo de los inmuebles, de aquellos que fueron reparados con el 1% de la contribución territorial y parte de los presupuestos asignados a las Direcciones Municipales de Cultura, de los servicios de promoción y lectura en función de la demanda de los usuarios de las diferentes comunidades a pesar de la ausencia de recursos tecnológicos, la programación cultural dirigida a diferentes grupos etarios con la prioridad de potenciar sectores poblacionales como niños, adolescentes, adultos mayores y personas con algún tipo de discapacidad; el procesamiento de los documentos que se adquieren por compra o donativos ahondando en las dificultades con la asignación de presupuesto para la compra de libros, los esfuerzos realizados para la conservación documental preventiva por la falta de fumigaciones especiales sistemáticas a las colecciones, la labor de asesoría técnica metodológica a las bibliotecas para mejorar su funcionamiento y del sostenido trabajo de colaboración con la ECURED y otras instituciones culturales y organizaciones territoriales. Esto ha hecho posible que durante el año las bibliotecas de la capital, a pesar de los problemas y dificultades presentados en el orden de los recursos financieros y tecnológicos, hayan podido obtener resultados positivos en su labor comunitaria de ayudar a mejorar la calidad de vida de la población capitalina con el desarrollo de acciones y buenas practicas que contribuyen al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de la ONU y al Programa de Desarrollo Socio Cultural de la BNCJM y el Sistema Nacional de Bibliotecas.

El reconocimiento a las bibliotecas que se destacaron en su labor durante el año no se hizo esperar. Las bibliotecas seleccionadas fueron la Manuel Cofiño de Arroyo Naranjo, la Domingo del Monte del Cerro y la Antonio Bachiller y Morales del Cotorro. Estas 3 instituciones han mantenido durante varios años un fructífero trabajo que las ha convertido en referencia del quehacer comunitario en sus localidades y en la capital. La directora de la Villena entregó un diploma de reconocimiento a la Subdirección Metodológica de la BNCJM por la asesoría brindada al Sistema en el 2019.

Al cierre del encuentro la subdirectora y presidenta de la ASCUBI Margarita Bellas, subrayó el importante trabajo desplegado por las bibliotecas de La Habana en los servicios de información, la promoción de la lectura y el trabajo metodológico, a su vez invitó a las directoras presentes en la actividad a comentar de su trabajo, para que el director de la BNCJM pudiera tener una panorámica general de los logros y dificultades en el año que termina, a partir de sus testimonios.

Las conclusiones del balance estuvieron a cargo de Omar Valiño, quien agradeció la invitación realizada por la directora de la Villena y expresó sentirse bien en su primer contacto directo con bibliotecarios de la capital, de poder escuchar sus criterios referentes a la forma en que se asume este trabajo en la capital y de cómo a pesar de las carencias y dificultades existentes se aprecian resultados que reflejan el amor a la profesión bibliotecaria. En sus palabras finales el director señaló que, para él era un honor haber sido nombrado director de la Biblioteca Nacional de Cuba y que esperaba poder contribuir al desarrollo de las bibliotecas durante el período que permanezca al frente de esa importante institución de la cultura cubana.

Los logros y proyecciones para el año 2020, expuestos por Regla Perea al final del informe, enfatizan el compromiso que tiene el Sistema de Bibliotecas de La Habana de dar un salto cualitativo en el desempeño profesional para el próximo año, hacia la nueva biblioteca del siglo XXI, aquella que además de trabajar para la comunidad, trabaja con la comunidad como un ente activo que favorece el empoderamiento de la ciudadanía, en la búsqueda de sociedades de paz más justas y equitativas.