Reseñas grabadas

Por Patricia Hernández González

El espacio de YouTube suele estar asociado a videos musicales, tutoriales de maquillaje y gente grabándose mientras juega Minecraft. Por eso podría sonar extraño para algunas personas que este mismo espacio se aproveche para una promoción renovada, simple y moderna de la lectura.

Como muestra de que “la materia no se crea ni se destruye, solo se transforma”(1); surgen en el mercado del audiovisual los booktubers, sujetos dedicados a la reseña de libros a través de esta plataforma. La mayoría de estos “millenials” han aprovechado los medios digitales para mostrar a sus seguidores comentarios y opiniones sobre los numerosos libros que leen mensualmente; y recomendar, o no, algunos de los mismos.

Sus historias de vida los describen como apasionados de la lectura, a veces tímidos, y hasta “raros”. Encontraron en esta red social una forma de compartir con los demás sus gustos; porque saben que la lectura no necesariamente debe ser una práctica solitaria.

En unos años, se volvieron reales “influencers”; enfocados a los jóvenes apasionados de la lectura, invitados importantes a ferias del libro y eventos asociados a este mundo. Las editoriales comenzaron contactarlos: necesitaban pedir sus opiniones. Sabían que, si el libro comentado lograba gustar a estos “nuevos críticos”, habían ganado un buen vídeo de recomendación, y una serie de seguidores que irían comprarlo a como diese lugar. Pero ellos no quieren ser “críticos”. Al menos saben que no lo son.

Interesante resulta el tema de la cantidad de libros que suelen leer: para mantener determinado grado de visibilidad en las redes sociales debes publicar periódicamente. Esto evitará incluso que pierdan seguidores. Es por ello que estas personas, para realizar los videos típicos de su canal, deben leer con mucha frecuencia nuevas obras.

El hecho de que conviertan la reseña en un video, acompaña a la necesidad de ser dinámico, carismático, con un lenguaje sencillo, por tanto, más atractivo al público. A su vez, algunos suelen alternar las reseñas con otras modalidades, como las entrevistas a autores, los retos, los unboxing(2); pero siempre cercanos a promoción de la lectura como recurso de entretenimiento.

Los booktubers prevalecen en su afán por leer, más allá de la remuneración o no, pues su interés primero radica en la lectura como fuente de placer. Si somos realistas, probablemente aún son muy pocos, o no tienen la cantidad de seguidores y visualizaciones que los youtubers más famosos. Su trabajo no tiene la profundidad que puede aportar un crítico especializado, experto y con los conocimientos suficientes para puntuar un libro adecuadamente. Esa tampoco es la intención.

El valor real de los booktubers es cuánto han hecho para acercar las masas de jóvenes a la lectura casual, en el formato que fuere. Son un grupo de promotores importantes y modernos, que han sabido penetrar y aprovechar el medio digital en favor de los libros y la cultura que propagan. Son una muestra del aprovechamiento tecnológico para la industria del libro, y de la necesidad de utilizar las redes sociales y el internet en general como punto de conexión y encuentro entre los lectores.

Han sabido llenar el espacio vacío que han dejado muchas instituciones encargadas de la promoción del libro; las mismas que en ocasiones utilizan los mismos viejos formatos en nuevos tiempos. Nuevamente ponen en la mesa y demuestran que los jóvenes todavía sabemos leer, y leemos.

 

(1) Ley de conservación de la materia (1748), por Mijail Lomonosov

(2) Anglicismo utilizado para referirse en el medio audiovisual a la apertura de paquetes.